24 ene. 2017

DON ANTONIO BURGOS, FALTA DE CARIDAD... (Carta con dolor de una creyente)

Hay que reconocer que me sorprendo de vez en cuando en esas ocasiones en las que yo, una servidora, mujer de pueblo, cincuentona, admiradora de letras y de quienes las plasman, se tropieza con, lo que yo considero, una metedura de pata. Hasta hoy, esta servidora, a don Antonio Burgos le profesaba una gran admiración, lo descubrí tarde, cuando mi admirado y añorado Carlos Cano descubrió que Cádiz era La Habana con más salero, desde entonces al señor Burgos le he ido leyendo… Hoy me puso triste. No es malo diferir, discrepar sobre confesiones o religiones, lo malo es hacer mofa cuando el momento es tan cruel que desgarra el alma. Creo que a veces algunos de los que creemos inteligentes no están a la altura, lo peor no es estar a la altura en inteligencia, lo peor es no estar a la altura en calidad humana y en caridad con el dolor. No creo, señor Burgos, que Miguel Bosé mereciera esa frase chulesca de creyente recalcitrante, el laicismo, señor Burgos, lo recoge la Constitución, España, señor Burgos, es un país laico, y tampoco está demostrado que las almas vayan a un cielo concreto, por lo tanto, su frase, señor Burgos, es una falta de respeto a una persona que tan sólo ¡tan sólo!, había manifestado su dolor. El cáncer, señor Burgos, es una lacra que está robando vidas después de mucho sufrimiento, la muerte de una persona no debe de ser una punta de lanza para que usted, algunos como usted, muchos con usted, arremetan contra personas concretas, sencillamente por haber manifestado la necesidad de sentir a quien se ha ido, cerca. Lamentable su frase,
en este país ya, señor Burgos, no necesitamos que nos enmienden la plana en cuanto a creencias, personas como usted, “versados y letrados” (que se diría en mi pueblo) son las que deberían de dar ejemplo, si no tiene nada que supere al silencio respetuoso, no lo diga, pero no insulte a quien está velando un cadáver querido con la incógnita del lugar al que irá, no viene al caso, se lo aseguro. Posiblemente usted ha despedido a seres queridos, posiblemente ha agradecido las condolencias, las muestras de cariño, ha rogado a su Dios, al que sea, que acoja en su seno a quien se fue. Dele el mismo trato a quien está pasando por duros momentos, deje el debate para otro momento, no responda al señor Bosé de esas maneras, porque haciéndolo está insultando a muchas personas ateas, agnósticas, no creyentes de dioses pero sí creyentes de almas. No falte el respeto, se lo ruega una creyente. Sea tolerante, sea caritativo, sea generoso con los sentimientos de dolor ajenos… No sé si esta frase responde a una animadversión hacia la familia Bosé, ni me importa, hasta donde yo sé, señor Burgos, la familia Bosé no fue de escándalos, me refiero a las nuevas generaciones, dejemos a un lado al torero, no han sido corruptos, cuando algunos nombres de famosos endiosados han emigrado sus capitales, cuando algún prepotente renegó de su país, cuando en esta tierra los políticos devastan y asolan, la familia Bosé, hasta donde yo sé, no ha aparecido evadiendo capitales, insultando a los españoles o haciendo escarnio de nadie. Sea respetuoso con quien ha muerto y con quien llora la pérdida. El laicismo moderno del que usted habla, señor Burgos, es respetable, ese “dónde quiera que esté” también, ¿qué sabe usted de las creencias religiosas de Bimba Bosé? ¿Sabe acaso si ella creía en otra vida distinta a la que usted cree? No sea presuntuoso, eso resta credibilidad, no haga del dolor excusa para arremeter contra quien sufre, eso lo hacen los viles. Tiempo hay para debatir sobre las almas y los cielos, pero desde luego, este momento no era el momento. Una mujer joven murió hace apenas veinticuatro horas, ¿de verdad cree que era oportuno esto? Hay una edad en la que la arrogancia puede ser nefasta, ya les ha pasado a muchos, pensar diferente no es pecado, ni delito, ni creer diferente, ni ser diferente. La diferencia, señor Burgos, es necesaria. Los auténticos creyentes no se recrean en la burla hacia otras confesiones o religiones o creencias, los auténticos creyentes respetan los laicismos. Vuelvo a recordarle que usted vive en un país laico, tal vez sea que hay quien todavía no se ha acostumbrado a no escuchar “irás al cielo”, pero es así, distintos cielos, distintos vientos, distintos lugares, el alma es libre, señor Burgos, no le ponga límites, deje que cada cual llore su dolor, se deje guiar por quien se ha ido, porque eso, sólo eso, fue lo que el señor Bosé expresó: “Guíame”. No encuentro en esa palabra ningún motivo para el escarnio de la burla en tan duros momentos. Supongo que las palabras de una mujer de pueblo, de una servidora, de una cincuentona, una señora que lo ha leído y lo ha admirado, ni le llegarán ni le rozarán. También le ha hablado una creyente, Catequista durante tantos años que le dio tiempo a descubrir cuánto de bonita es la diferencia confesional. Respete y será respetado, porque, desde luego, con gestos y palabras como los que usted ha tenido no debe de quejarse si las personas que sufrían tan dura pérdida le pierden el respeto, usted se lo ha puesto en bandeja. A Bimba Bosé, allá donde esté, que no le tenga en cuenta su ligereza. A Miguel Bosé, comedido siempre y respetuoso siempre, mi más sentido pésame, que su sobrina lo guíe, porque, después de todo, las almas son almas.