21 abr. 2017

TODO PASA... (Poesía)

Levantar la mirada e implorar cordura.
Cuando ya la mente se empeña en deambular sin rumbo,
conocer de los humanos la amargura,
subsistir sin pena ni gloria,
restañar la ranura por donde se coló la rabia,
hacerte fuerte y encarar la tormenta,
envolver la tristeza en la negra capa
que nos presta la vida para andar por casa.
Y al final, comprender que todo pasa.
Que la mano que quiso dar la bofetada
se quedó en el aire, intactas sus ganas,
que la boca que ofender dispuso
ni respuesta ni atención obtuvo.
La vida es el erial en el que todos saben,
en el que nadie ha visto, en el que se comenta
sin conocer siquiera la vida de mortales
que sirven de carnaza a las mentes enfermas.
Pasará la tormenta, nos basta guarecernos
bajo el paraguas irónico de la indiferencia,
dar pasos con cuidado de no pisar los charcos
y dejar que las bocas vomiten sus miserias.
Y al fin y al cabo llegará la muerte, la vejez primero,
y podemos perder la memoria enfermiza,
olvidar que dañamos y que nos dañaron,
quedarnos sin recuerdos y quedarnos sin sonrisas.
Todo pasa, todo termina, nada se eterniza.