31 ene. 2013

POESIA PARA MOMENTOS IDOS

A veces me descubro volviendo a mi pasado
enredando mis ojos en azules que huyeron,
vagando entre rincones perdidos, muy lejanos,
donde se me quedaron los minutos que fueron,
los que ya no seran, quizas jamás llegaron,
igual fue que soñé, igual los deseaba.
Tal vez imaginé los besos que me dieron,
las palabras hermosas, las manos enlazadas,
tal vez se me quedaron pegadas a mis ojos,
miradas que ni siquiera un segundo me miraron,
y manos que buscaba, caricias que soñaba
pero que ni tan siquiera rozaron ni tocaron.
Volver al viejo tiempo, al tiempo inexistente,
el tiempo que no mancha, que pasa fugazmente,
que se desliza a trozos, que a trozos va viviendo,
que te destroza el alma y te atrofia la mente,
por desear lo que jamás pasó... o que habiendo pasado
el tiempo se encargó de quemarlo en la hoguera,
de negartelo siempre cuando cierras los ojos,
cuando esos ojos lloran y te embarga la pena.-

REFLEXIONES DE LA MAMA DE UN UNIVERSITARIO

Hoy esperaba noticias, de esas que, las mamis nerviosas y cansinas esperamos siempre. Es tiempo de exámenes cuatrimestrales, los que deciden la mitad de un curso universitario. Me tocaba respirar y cerrar los ojos, pensar que todo iba a salir bien y esperar una llamada. Y la hubo. De esas en que la sonrisa se hace amplia y un brillo se coloca en los ojos. El estaba contento. Yo también.
¡Que difícil es educar!, que complicado es, día tras día, ir enseñando el camino, empedrado, empinado, elevado, y la meta al fondo, esperando. Escollos, obstáculos, piedras, recodos y pendientes. Hacer entender desde que la razón se instala en una mente infantil que, para llegar arriba hay que sufrir, hay que trabajar y hay que apretar los dientes. Pero demostrarles que no están solos, que estamos ahí detrás, empujando aunque nos falten las fuerzas, animando aunque nos hayamos quedado sin voz. Somos sus padres. Y cuando han llegado a la edad perfecta, esa que te hace dormir tranquila, la de las "no esperas", "no dudas", "no desconfianzas", "no espionajes soterrados", te das cuenta de que sigues sin poder dormir, porque han llegado al momento de su batalla frente al mundo, y el sueño se evapora. Te desvelas sabiendo que, a esa hora, ellos están estudiando, con los ojos clavados en un libro, pendientes del día siguiente, de una persona, UNA, que valorará sus conocimientos, su esfuerzo y su valía. Y sabemos que valen, que saben y que se esfuerzan. Y rogamos a dios, aunque ya, pocas veces, nos acordemos de Él.

CONCLUSION:
Hoy estuve tranquila, bioquímica, esa palabra tan enorme, parece que estará superada. Esta tarde, igual que él hará, yo me relajaré. Sé que él respirara y estará sonriendo, porque le enseñé a sonreír cuando se ha hecho un buen trabajo. Y le enseñé que, cuando llegue el momento de llorar, lo haga sin vergüenza, pero solo porque su alma le dicte que hizo lo imposible y no pudo ser. Hoy voy a ser feliz, como sé que mi hijo Martín es feliz.... Y mañana me pondré otra vez a respirar, cerrar los ojos y pedir a Dios... igual que todas las mamis de un universitario...

HAY MOMENTOS....

Hay momentos puntuales, esporádicos, de esos que, sin esperarlos aparecen, en los que te asalta una duda... comienzas, sin querer, a rumiarlos, los desmenuzas, haces cábalas, te preguntas, te respondes, razonas (a veces sin mucha lógica, la verdad), crees que es, sabes que no, te quieres creer la excusa perfecta, esa que se acople a la duda y consiga deshacerla porque habrás compuesto un buen puzzle: pregunta, respuesta.

Hay momentos, de esos ocasionales, en los que decides que ya no más, que la timba se cerró, los jugadores son los que son, ni uno más, no se admiten más apuestas... y de repente alguien apuesta mejor, y te soluciona la duda, la partida, y presenta un poker de ases encima de la mesa... y sonríes, porque resulta que, ese jugador era tu pareja de juego, y has resultado ganador/a de una partida perfecta en la que, sin quererlo, te asaltó la duda de estar jugando bien...

Hay momentos, solo momentos, en los que la certeza de lo que sabes se hace presente, te resuelve la duda eterna, esa que sólo dura unos minutos, unas horas... En ocasiones hay momentos infinitos, llenos de magia, llenos de sonrisas que se encargan de cambiar los que fueron antes de incertidumbre, de morderte el labio intentando responderte nimiedades... Yo ya dejé de morderme el labio, mi duda quedó resuelta y mi sonrisa me hizo respirar profundo...

REFLEXION SOBRE LA HUMILDAD (la mejor virtud)

Mi abuela decía que nada peor que creerse ser la mejor, que creer que nadie podía igualar, que menospreciar, a veces sin pretenderlo, a otros que no habían llegado a la misma altura, porque eso nos podía hacer creer, erroneamente que somos los mejores. En ocasiones, la vida te sorprende, te planta delante a alguién a quien, hasta entonces, no habías pensado, ni por asomo, que pudiera hacer algo "digno de mención", y se te desestructuran algunas creencias. Y como no se sabe como luchar para recuperar tu "status", se recurre a la burla intimista entre alguien que aplauda la envidia, que, en definitiva, es lo que mueve algunos comentarios, aunque se hagan en un tono de "no me importa", en el fondo sabemos que se nos ha robado un minuto de gloria... Y olvidamos que todos tenemos derecho a respirar, a disfrutar cuando realizamos un trabajo digno, mejor o peor, pero digno, a tener "nuestro momento de gloria". Que los comentarios malintencionados, con un público reducido y envidioso también, no hacen más que demostrarnos que somos incapaces de admitir que, a veces, el trabajo humilde tiene también un pequeño aplauso, aunque sea pequeño.
CONCLUSIÓN:

Como mi abuela decía, sé humilde, porque quien tenga un corazón limpio, lo verá, quien tenga una mirada justa te aceptará, no te averguences de lo que haces, si lo que haces es honrado y no daña.... Pués lo dicho. Yo, de mi abuela, cojo el consejo....

REFLEXION Y AGRADECIMIENTO...



Después de leer los comentarios, opiniones y mensajes que me habéis ido dejando, tanto en público como en privados, he llegado a la conclusión de que, se pueden conocer palabras, términos, anglocismos, giros y frases importantes, llenas de retórica y que suenen rimbombantes, que suenen a eso de "cuánto sabe ésta", pero, en definitiva, de lo que se trata es de olvidar que sabes todo eso, que puedes poner vocablos inmensos, llenos de letras pero carentes de sentimiento. Que, en definitiva, lo que importa a quien lee, es comprender lo que lee, saber lo que está leyendo, conocer esa palabra, entender esa frase, que, sencilla, llana, sin grandes estridencias y totalmente familiar, es, precisamente, la que llena un corazón y se clava en el cerebro. Ese cerebro que nos hace tener empatía con quien escribe, porque usa el lenguaje universal del populismo, nunca populista... del pueblo llano y normal, que vive, come, duerme, se enamora, sufre y padece... Sencillamente... Olvidarse de las grandes definiciones, de los vocablos estupendos para una cátedra, pero inútiles para el resto de los mortales.

CONCLUSION:

Me gusta escribir sencillamente, porque he vivido sencillamente, vengo de una familia sencilla, que me enseñó que lo complicado, en ocasiones, es pedante, cursi y jactancioso... Así pues, como mi padre decía, hay que hacerse entender, que no siempre es fácil.... Buenas tardes, buen almuerzo...

REFLEXIONES DE UNA PROTAGONISTA QUE NO LO ES ( man que le pese...)


Despues de una charla con una amiga y reirme mucho, pienso en la imaginacíon de la gente que a veces lee. Nos resulta imposible, en ocasiones, desligar a la persona que escribe con el personaje creado. Sé que es así. Sé que es normal que, cuando te conocen, ponga tu cara, tu rostro e incluso algunas vivencias, a lo que se ha escrito y otros leen. De ahí a que una historia sera real va un mundo... no porque la escritora no hubiera deseado vivirla, sino porque, sencillamente, es una historia ficticia con algún que otro dato biográfico. Es de tener mucha imaginación o poco leído, otorgar a quin escribe una historia que no es. El peligro está en que, en la próxima, pasaré a ser una mujer desequilibrada, en las posteriores una mujer vencida, o una esposa maltratada... "Las manecillas del reloj" es una historia ficticia en su noventa por ciento, con unos personajes creados para que vivan... Yo sé que en mi pueblo natal hay imaginación, la prueba soy yo jajaja... pero, por favor, aprendamos a entender lo que es una novela, lo que es un libro, aprendamos a leer, que la historia se termina cuando se cierra el libro y la vida de la escritora sigue, totalmente al margen, de las imaginaciones desbordadas de sus paisanas... a las que quiero mucho, con las que me río y con las que disfruto.

CONCLUSIÓN:

Encarni Barrera no tiene nada en común con Laura Sánchez, solo el tiempo vivido mientras escribía, algunas vivencias de juventud y, por supuesto, sus ideas, lo que Laura haya hecho de su vida lo hizo ella. Encarni Barrera, hasta hace muy poco, solo tuvo tiempo de trabajar y sacar su casa adelante... Hay que aprender a leer...

REFLEXIONES DE UNA AMA DE CASA (cuando la edad es un grado)

Después de una tarde de charla en varios frentes (pelu, amigas, teléfono, privaos)... he llegado a la conclusión de que tengo una edad totalmente capaz de asumir y asimilar que cualquier relación, sea la que sea, es legítima, legal y normal. Solo tiene que ser vivida, aceptada, consentida y asimilada por las dos personas que estan inmersa en ella. He llegado a la conclusión (esa ya la tenía clara hace mucho tiempo) de que los papeles, los contratos, las firmas, pierden valor, según algunos casos, con el paso del tiempo...que se lo digan a nuestra Constitución, que ha perdido valores y principios. Asi pues, tras meditar un poco en el complejo mundo de las relaciones personales, sentimentales y sociales, creo que la madurez, la verdadera madurez, es aquella en la que eres capaz de admitir que no existen los cánones impuestos por otros, que en esta vida, todo cambia y se modifica, que todo es válido cuando entre las partes media un acuerdo tácito sin necesidad de ser o estar escrito.

CONCLUSIÓN:

Lo mejor del mundo es disfrutar con las relaciones que se escogen por libre decisión, con conformidad y rotundidad, que no siempre son fáciles, pero que pueden aportar un gramo de felicidad... asi pués, a vivir que son dos días, nadie vivirá por tí... y nadie morirá por tí... y al final, que nos quiten lo bailao... Buenas tardes, me voy a meditar a la cocina...

UNA INYECCION DE AUTOESTIMA (modestamente)

Después de un día ajetreado, de idas y venidas, (más idas que venidas jajaja), de comprobar que la lluvía existía y ¡por fin! ha llovido, de un día de charlas, proyectos, hablar con humildad, escuchar historias y proyectos, he vuelto a casa, un poco decepcionada con una ultima visión antes de la vuelta, y es que en ocasiones pensamos que, lo que ignoramos o no hemos contemplado, es siempre mejor...¡craso error!... hay ocasiones que, de golpe, te devuelven una sonrisa y te prenden una interrogación del tipo facebook (¿¿??) en la que te preguntas "¿Eso era lo que yo pensaba que era estupendo?"... y te entra una risilla interna, maliciosa e irónica que te lleva a abrir la cola tipo pavo real, porque descubres que no siempre lo que creíamos estupendo lo era, y sabes que eres, que eres todo, airosa, garbosa, preciosa, exitosa, maravillosa, y encima llegas a creértelo, ¡porque tú lo vales! ¡anda que no!. Y pasó el día estupendo, que empezó siendo un recorrido de un lado a otro y de otro a uno para rematar ya en casita, con la sonrisa interna totalmente aceptada.

CONCLUSIÓN:

Nunca debemos creernos que somos menos, ni que nada es menos, ni que tenemos menos y valemos menos... primero hay que comprobar, ¡siempre!, que somos más, valemos más, tenemos más... porque, como decía mi abuela, quien no se consuela es porque no quiere... Buenas noches, me voy un rato a contarle a mi amiga Pili que está ávida de noticias .....

REFLEXIONES DE UNA APRENDIZ DE ESCRITORA

Hay veces que me pregunto si las coincidencias existen, si es verdad que las buenas rachas vienen encadenadas o son, simplemente, fruto de un trabajo lento, humilde, sensato y honesto. Hoy creo que hay quienes nos alientan desde abajo y también desde arriba. Mi padre mañana cumpliría 80 años... se me fue pronto, muy pronto. Mañana cumple años Estrella, mi estrella, esa que alumbra un poco el camino y no deja que caigas, los dos cumplen años el mismo día. Yo recuerdo que mirando la biografía de Mercedes Salisachs, tras descubrir que nació el mismo día que yo, pensé "Si algo tuvieran que ver los astros, yo sería buena en algo, porque Rocío Jurado también nació un 18 de septiembre", pero los astros a veces se equivocan un poco... yo no fuí. Ellas sí. Mañana cumpliría años mi padre y cumple años mi Estrella... Y hoy ha sido un día feliz, y esta noche me llenaron de alegría por dos frentes. Y he decidido que, a partir de ahora voy a pensar, que la mágia existe, y a lo mejor, los astros, despues de todo no estaban tan equivocados.

CONCLUSIÓN:

Hay que tener detrás a buenas gentes, a buenas personas, y haber tenido delante a mejores gentes y mejores personas, y a buenos padres... y solo pido que esas buenas gentes que están detrás me empujen... después de todo, no somos nada sin los que nos rodean... ya lo dice el refrán "Dime con quien andas y te diré quién eres"... aunque a mí me gusta uno propio..."Quien siembra sonrisas las recoge dobladas"... Buenas noches, al cielo, que llueve, y a la tierra que gesta... Voy a emocionarme escriendo las historias de mi abuela...

EL RECUERDO DE UN DIA QUE FUE ESPECIAL ( a mi padre )

Ahora que ha llegado la noche, que el día terminó, que todo duerme, que estoy tranquila y repasando mentalmente, que acabo de charlar y de reír, tecleando, con alguién que hoy me acompañó, me asintió o me negó con un gesto cuando así lo necesité. Ahora que repaso el día, que me muevo entre palabras, entre sonrisas, entre mensajes en el móvil. Ahora que todo parece venir bien, hasta el agua. Pienso y recuerdo. Recuerdo el día que comencé a escribir "Las manecillas del reloj", recuerdo cada lágrima mientras lo hacía, cada sonrisa y cada noche en vela. Y el día que decidí publicar, y las dudas, y el morderme el labio, cerrar los ojos ("sea lo que dios quiera, la suerte está echada, dios mío, que guste"), todo eso que se piensa, todo eso por lo que se llora. Recordando mi presentación en Montejícar, emocionada ante mi gente, era un pasito, pequeño, corto, importante, porque era mi gente, mi pueblo, mis recuerdos, mis raíces... mi vida. Huelma, que se volcó conmigo, que animó y aplaudió.
Y ésta noche recuerdo todo eso. Cuando sé que tendré que presentar en Linares, en su Biblioteca, gente que no me conocerá, que solo habrá visto mi foto en un cartel, o mi video en una publicidad.
Y en Ubeda, que ésta noche se ha unido a la lista de lugares en donde será publicada, cuando ya mi móvil no tenía batería para deciroslo. Linares, Ubeda... Granada... porque también será en Granada, no sé cuándo, pero será. Mi humilde novela, mi humilde trabajo, mi sueño cumplido, mis deseos y mi llantos, todo junto esta noche en que tengo que agradecer a gentes a las que no conocía. Que han entrado en mi vida sin esperarlo. Y agradecer a los que habeis estado, animando, sonriendome, alentandome... Esta noche en la que, mi padre tendría 80 años, y me ha hecho todos estos regalos. Todos de golpe, el mismo día... Para recordarme que no todo está andado, ni estuvo andado nunca, que me quedaba mucho por andar, y que ahora solo he empezado. No hay hoy conclusión, porque no hay moraleja, porque ésta noche solo puedo recordar... Pero sí una mención para Vicente y Reme, porque hay sonrisas y cafés que saben a gloria bendita... Y los de esta tarde, la sonrisa y el café, me supieron a la serenidad de la amistad y la generosidad... Buenas noches, papá gracias en dónde estés, tantas casualidades buenas no existen el mismo día... Hoy tú me regalaste un sueño.

REFLEXIONES DE UNA AMA DE CASA: (nadie mueve mis afectos)

La vida a veces te hace tropezar con un alma noble, un corazon grande y una mente inquieta. Te hace sentarte frente a la honestidad calmada de la madurez aprendida. Te encuentras frente a una mujer hecha y creada para la laboriosidad y el encanto en la conversación. Mujer hecha para compartir confidencias y desahogos, tomarte con ella un café y un pionono (buenísimo por cierto)... y charlar... comprendiendo que, cuando el alma es noble y el corazon grande, la generosidad sale sola. La vida a veces te presenta a personas válidas a las que siempre otorgaste la virtud de la valentía. Cuando dos mujeres valientes se sientan frente a frente, "¡ a mí la legíon !" jajaja... se demuestran mutuamente que no cabe la manipulación... porque nadie tiene la capacidad para mover los afectos. Los afectos son sentimientos del espíritu y ese tiene poder de decisión y aceptación propia.

CONCLUSIÓN:

Merece la pena salir a la calle, que te golpée el viento y sentir el frío, regresar sabiendo que las personas luchadoras, las que pelean por lo que creen justo y por lo que quieren todavía existen... como decía mi abuela, hablando se entiende la buena gente... Buenas tardes... a corregir un ratico.

REFLEXIONES DE UNA ESCRITORA ( O ESO DICE EL REGISTRO )

Según el Registro de la Propiedad Intelectual, soy autora, con todos los derechos, de "Las manecillas del reloj"... hasta ahí todo claro, nítido y diáfano... pero, a veces, ser la autora de una novela, no conlleva, necesariamente, ser la autora de tu vida... para nada. En ocasiones no somos, ni autores, ni siquiera primeros actores de nuestra propia vida, porque en un momento de la pelicula aparecen los verdaderos protagonistas, aquellos que toman las riendas del guión, que desestructuran toda la maquetación anterior, que nos hacen darnos cuenta de que, solamente, eramos secundarios, que tenemos que vivir la vida de otros, que no hay una Propiedad para registrar nuestra vida como propia, porque, aparte de ser nuestra, es de mucha gente más. Viendo a mi pequeño dormir esta noche pensaba que, a lo largo de mi vida, de la pelicula que me tocó interpretar, nunca tuve un papel propio, fuí hija de, esposa de, madre de... y por primera vez, sin darme cuenta, siento que mi papel nadie lo podría interpretar, porque, ahora sí, ahora si que tengo mi papel con nombre y apellidos... igual que antes, pero más personal.

CONCLUSION:

Me sentí orgullosa, siempre, de ser "...la de" de tres hombres maravillosos, mi padre, mi marido y mi hijo mayor... pero creo que, los dos que aún pueden verlo, están muy orgullosos de que haya dejado de cogerme a sus "...la de" para ser ellos el marido de y el hijo de... no se sabe cuando es el momento guapa, a tí que me preguntaste... pero hay un momento en el que sabes que es... Buenas noches... trasnochar se ha terminado para mí durante unos días...

REFLEXIONES DE UNA AMA DE CASA INCREDULA

Cuando era pequeña, mi abuelo Jacinto, mi abuelo materno, me contaba historias increíbles, llenas de sueños y de fantasía. Y yo, cuando terminaba me lo quedaba mirando, sentada en sus rodillas (y puedo prometer que es cierto, y lo recuerdo perfectamente), me bajaba al suelo y, desdeñosamente le decía: "Eso no puede suceder nunca". Y me daba media vuelta poniéndome a jugar con los recortables, que él me compraba en el estanco de Josefa, el de la calle Hospital. Y entonces él, muy pacientemente me decía, "los cuentos son lo que tú quieras que sean".
Con los sueños pasa igual. A veces sueñas, imaginas, deseas sin demasiada convicción, porque sabes que, aquello que deseas, o que sueñas, o imaginas, no sucederá nunca. Pero, a veces, un hada toca con su varita una cabeza, mientras dormimos, y decide que ése es el momento en el que tus sueños, los que pasean por tu mente mientras duermes, los que solo tú sabes y ves, va a cumplirse.
A mí se me ha cumplido un sueño. Ni siquiera un sueño. Algún día os contaré como han ido naciendo mis historias, mientras fregaba platos en el Restaurante Angel, o planchaba en casa de Sebas y Mari, o miraba dormir a Pablo o Lucas. Mi vida ha sido de todo menos de ensueño, pero una mañana alguien, decidió que iba a darme la capacidad de soñar. Y lo estoy haciendo.
Gracias a los que me estais acompañando en este cuento mío, en este sueño, porque Alicia no hubiera vivido su fantasía sin el Conejo o la Reina de Corazones, ni Dorothy hubiera sido nada sin el espantapajaros o el hombre de lata en su camino hacia Oz... Gracias por estar ahí, por hacerme llorar de emoción, y de alegría, y hacerme escuchar palabras bonitas y sonreirme por la calle...
Esta noche, permitidme que viva mi sueño... en el cual quiero que sigais estando... Un beso, os quiero, buenas noches.

30 ene. 2013

REFLEXIONES DE UNA AMA DE CASA (GORDITA)

Hoy es una de esas noches en que, decididamente me he dado cuenta de hasta donde abarco, es simple, todo el sillón. Y he repasado esa lista de adjetivos, sutiles y delicados, con los que, antaño, cuando alguien no quería molestarme, me describía: llenita, simpática, agradable, risueña, exuberante... No, era gorda... o gordita, esto último igual era por mi estatura (jajaja)... En fin, que ahora, llegada a una edad en la que, a Dios gracias, he aprendido que mis complejos son míos, que los demás ven lo que quieren, que sobre gustos no hay nada escrito, que no se tiene que tener una talla 38 para ser sensual o sexual, o divertida, o amena, o conquistadora, pues ya, como que me quedo más tranquila.
Descubrí que hace dos años tenía trece kilos menos, que tengo ropa que parece un corsé de Scarlatta, que he subido dos tallas (que era la que siempre tuve) pero que, en definitiva, soy la misma que era cuando dejé aquellos kilos. Sonrío lo mismo, me río de lo mismo, me gustan las mismas cosas, he descubierto un mundo en dos años, he aprendido a mirar desde prismas diferentes, y, dejando a un lado mis kilos, he comprendido que soy feliz. Pero sobre todo, he aprendido que mis complejos no son impedimento para nada, absolutamente nada, que quien me quiere, me admira, me sonríe, e incluso me desea, lo hace mucho más allá de kilos, porque, en definitiva, todos ellos soy yo, fui yo y seré yo. Ya he comprendido que todos envejecemos, que los bombones suelen salir en spot publicitarios, que con cuarenta y ocho años hay señoras estupendas y otras que pasamos más desapercibidas, pero también he comprobado cómo y cuánto nos reímos las mujeres de cierta edad una vez comprendido que, por suerte, seguimos vivas, caminamos, disfrutamos, nos cansamos más, nos cuesta más agacharnos, pero, para según qué actividades, seguimos teniendo agilidad grácil, que diría un buen amigo, que de vez en cuando decide darme un respiro y me sube la autoestima, porque, como corresponde a mi edad y a mis hormonas, también se me desploma en ocasiones. He aprendido que soy un Pegaso. Y cuando un Pegaso quiere ser un Ferrari la cosa se pone entre grotesca y patética, un Pegaso siempre será un Pegaso. Pero los Pegasos son necesarios, realizan su trabajo, suelen ser menos vistosos pero son eficaces, y además, gracias a ellos los Ferraris son más admirados...

He vuelto a mi talla normal, a la que siempre tuve, no ha supuesto ningún trauma tener que mirar tallas más grandes, ni admitir que me sobran mollitas y me falta espacio. Pero igual he vuelto a mirarme al espejo, a ver una arruga nueva, que necesito un tinte, a pintarme los labios con mi color de siempre. Así pues, he comprendido que sigo viva, que me encanta tomarme una coca cola, que mañana amanecerá, que el mundo no se hunde por un kilo... pero que siempre es más bonito estar en ese mundo asumiendo, comprendiendo y aceptando... y para rematar la noche me voy a tomar un bombón, un bombón como yo, dulce y sabrosote... buenas noches, a comer un poquito, que los hay que hacen dieta forzosa....

REFLEXIONES DE UNA MUJER MADURA SATISFECHA

Se me ocurre empezar de otra manera, pero no sería politicamente correcto. Asi que comienzo con educación, respeto, reclamando, sencillamente, mi lugar en el mundo, mi lugar personal, emocional, laboral y sexual. Me alejo, mucho además, de la opinión universal sobre Christian Grey. Yo, perdonadme, pero odio a ese señor. A él porque, teniendo veintisiete años, ganando lo que gana, teniendo lo que tiene, y siendo la perfección masculina absoluta, se atreve a desear follar (perdón, de verdad que pido perdón) a una niña, virgen, ingenua, inocente, de veintiún añitos. Claro que la chiquilla en sí también tiene tela. Pensaba yo, mientras volvía a casa, después de tropezarme con "No te escondo nada" en lo que ha sido la sexualidad de mi generación, en lo que aprendimos a lo largo de los años, en lo que conseguimos, en lo que dejamos atrás. En los tabúes que tuvimos que superar, en los valores y creencias a los que renunciamos por conseguir la cuota de placer que nos correspondía. Y de repente, dos señoras (para mayor inri), nos ponen delante de las narices una sexualidad sadomasoca, en la que se nos quiere convencer que es la ideal... ¡Anda ya!... y lo peor es que algunas señoras se lo han creído...¿Sí?,¿en serio ha pasado esto? ¿de verdad que hay mujer madura, de mi edad, que desea esto...? ¡No me lo puedo creer!, que te humillen, te golpeen, te dañen para satisfacerse ellos... Lo siento, yo, en una relación sexual busco "amor del bueno" que diría la canción, o placer del bueno, o lo que sea... pero del bueno, es decir, ese que te da caricias, que te besa y que se entrega, que no te hace sentirte como un objeto, ni como una esclava, que comparte y que llena... y no de golpes precisamente. Yo, a esta edad, prefiero compartir los "daños colaterales". No vivo en otro mundo, sé, al igual que la mayoría de señoras de mi edad, que en el sexo todo o casi todo debería de estar permitido, siempre y cuando las dos personas estén de acuerdo, siempre y cuando las dos personas sean maduras... Lo que realmente me sorprende es que, a esta edad, algunas señoras se comparen con la "prota", que es una niñita de veintiún años, es decir, que podría ser la hija de alguna de ellas. Que no tengan el recorrido sexual necesario para comprender que, si se les han quedado fantasías sexuales por cumplir y las visualizan en una niña, mal vamos, con todo el respeto, pero mal vamos. No me gusta que humillen a las mujeres, me da igual si ellas son conscientes, si aceptan o admiten la humillación, a mí no me gusta, es una opinión personal, tan respetable como los actos secretos de autosatisfacción personal que, alguna que otra señora, ha confesado tener después de ciertas lecturas. No me gusta la esclavitud sexual de la mujer para la satisfacción personal del macho. Aunque, en la última parte me lo revistan de amor, y me hagan creer que él la quería, que era una tara mental, un trauma o un caos... me da igual, un hombre riquísimo, guapísimo, que sabe que tiene ese trauma, tiene posibles para curarse psiquiátricamente y no volver loca de amor y vicio a una niña... digo yo.

Yo debo de ser muy rarita, pero, visto lo visto, yo me quedo con mi sexo aprendido con los años, con mi madurez completa, con mis fantasías realizadas, con mis besos, mis caricias y mi sonrisas, las que doy y recibo. No me interesa tener lágrimas mientras intentan convencerme de que eso es el placer auténtico... Pero, claro, como digo siempre, esa es mi opinión, y mi dignidad se niega a leer más sexo duro, porque, para eso, ya tuvimos, mi generación, muchos años de aprendizaje... Buenas noches... que ustedes se relajen bien...

REFLEXIONES DE UN AMA DE CASA EN DIA SABATICO

Hoy es sábado, es ese día que precede al domingo en el que yo, por cuestión de principios, me niego a hacer limpieza (jejeje)... Recuerdo mucho cuando los sábados eran aquellos días, montejiqueños, helados en invierno, en los que te ponían a barrer la puerta a las ocho de la mañana, con el carambanillo cayéndote nariz abajo y el vaho escapándose de una boca infantil y amoratada. Pero había que aprender a hacerse una mujer. El sábado era uno de los dos días en que, servidora, podía dormir más allá de las siete de la mañana, sin tener que soportar el frío esperando un autobus escolar. Pero no. El sábado, en el cuadrante de las mamis hacendosas y trabajadoras, era el día de LIMPIEZA, con mayúsculas. Y toda la casa aparecía con las ventanas abiertas, cortinas recogidas, bajo de colchas encima de la cama. Y cada mujer de la casa aparecía con una bayeta, fregona, escoba y más utensilios "mister Proper" en la mano.
Ahora no. Ahora he decidido que el sábado existe para que mi pequeño ponga la casa manga por hombro, arruge alfombras, vacíe "cachimbos" llenos de juguetes rotos y haga migas galletas, patatas fritas o gusanitos, según la hora.

CONCLUSIÓN:
Me gustan los sábados en mi vida. Los anteriores, porque me recuerdan una casa que tenía vida, la voz de mi madre cantando, las protestas de mi padre porque le prohibiamos levantarse mientras el suelo no estuviera seco. Y me gustan los sábados actuales, porque Alberto me hace partícipe de sus juegos en el Viejo Oeste, porque me hace jugar de delantero en su partido de futbol y porque aprendí que no siempre el sábado se hizo para limpiar... Buenos días, querid@s tod@s, que la jornada os sea grata....

REFLEXIONES DE UN AMA DE CASA REMATANDO UN FINDE

Ha llegado la noche del domingo, esa hora en que, después de un baño al enano, con barco en la bañera incluido y toda la corte de Pocoyo haciéndole compañía en el remojo, se supone que una mami cuarentona (casi cincuentona que es más grave) debería dejarse caer en el sillón, resoplar, prepararse un cafetito y sonreír con satisfacción... ¡Gran error!, cuando ya el susodicho enano está entre sábanas, pidiendo su cuento de turno (hoy tocó uno de Mickey) y entras al salón, descubres varias cosas... Pero la que más te impacta es, comprender, que no puedes "asotarrarte" (palabra que usaba mi abuela) en el sillón, porque estás rodeada de muñecos de Play-Mobil que te miran culpabilizándote del abandono sobre la alfombra. De balones que han terminado colocados, como por arte de magia, estratégicamente, para dificultar el paso hacia cualquier punto cómodo y hacia la salida. Y, lo peor, que si colocas una mano en el cristal de la mesa corres el riesgo de quedarte pegada eternamente. Así pues, el domingo, en casa, se remata con el Cristasol, un cepillo, recogedor y el "tabaque" (¿recordáis la palabra?) de los muñecos para ir colocándolos y que tengan dulces sueños. Luego algo me indica que tengo que dar un paseo-escoba, las ropas por el baño, por el dormitorio algún calcetín despistado, visualizo un envase de batido en alguna mesa de la casa que no consigo recordar cuál es, rescato zapatillas debajo de los sofás, unas ceras sobre los muebles... Remato el barrido por todas las habitaciones en el dormitorio del peque, le veo dormir, me entran unas ansias vivas de tumbarme a su lado, cerrar los ojos, dejarme caer junto a su cabeza y dormitar hasta el día siguiente, pero no lo hago, sonrío, recuerdo que me espera una lavadora con su tambor abierto, presto a ayudarme mucho más de lo que jamás nadie lo hizo... Y cuando toda esta liturgia dominical se cumple, una piensa que ya puede desplomarse en el sillón, respirar profundo y saborear un café, descafeinado, por supuesto, para velar por el sueño que me va invadiendo desde los tobillos hasta las cejas.

Yo me tomé el sábado sabático... como su nombre indica. Pero los dioses, que son justos (o eso creo) y caprichosos, han decidido que mis domingos se rematen haciendo limpieza "salonera", deseando coger la ducha, el pijama limpio y el cafetito... Y éstos tres deseos, dignos del genio de la lámpara, se cumplen pasadas las once y media de la noche... Para que luego digan que eso del sueldo de las amas de casa son tonterías... Estoy planteándome cobrar nocturnidad al padre de la criatura, pero como me estoy imaginando cómo me pagaría, mejor no lo exijo y me voy a dormir, en silencio y calladamente, que yo, algunos pagos, los domingos por la noche, estoy dispuesta a cancelarlos :) ... Buenas noches, mañana será otro día... si es que el viento que hace no nos barre antes...

REFLEXIONES DE UNA APRENDIZ DE ESCRITORA EN DIA DE DESCANSO

Algunos días te despiertas sonriendo, no sabes porque, o tal vez sí, pero no lo recuerdas hasta que tus neuronas deciden hacer su trabajo, y comenzar a analizar los motivos de esa sonrisa. Y es que, algunas noches, justo en el momento en que decides irte a dormir, te llega un mensaje que te alegra el corazón. A mí anoche me tocó el de Kati, una de esas personas a las que, de repente, solo con verla y darle dos besos, sabes que puede ser una buena amiga. A la que, mientras tomas una cerveza, pides que te de una opinión, y se la pides a ella porque, aunque acaba de conocerte, no tiene la necesidad del compromiso de quedar bien. Y lees, ya con el pijama, preparada para irte a dormir, que tu trabajo ha sido, como mínimo, aceptable.
Algunos días son soleados, como esta mañana, en la que, para aliviar la carga de mi "tabaque" (palabra de mi abuela que me hacía mucha gracia) de la ropa sucia, sigo poniendo lavadoras como una loca, por si al tiempo le da por voltear y volvemos a las aguas mil, aunque no estemos en abril. Y hay algunos días, como el de hoy, en el que he decidido que merece la pena, que las noches en vela, las lágrimas y las dudas, han sido muy bien pagadas por gentes agradecidas, sencillas, sinceras y nobles. Y que, por eso mismo, esta aprendiz de escritora, va a continuar trasnochando, para levantarse con una sonrisa de satisfacción personal y que cerrará los ojos y pensará, "Pues valió la pena, ¡que coño!".
CONCLUSION:
Cuando descubres la hipocresía de gentes con las que compartiste momentos, cuando descrubres, tras una sonrisa irónica y burlona, el dolor del desprecio, te duele el alma. Pero para contrarestar todo eso, aparecen personas, muchas, que te dicen, sin tener necesidad, que has trabajado, que has sido valiente, y que solo por eso, mereces un abrazo. Y me quedo con eso... Mi abuela Tita, que era una fuente inagotable de refranes, me decía, cuando era jovencita y le contaba las "traiciones" adolescentes de las que consideraba amigas que, "alguien vendrá que bien te hará". Me quedo con eso, con quienes han venido a hacerme el bien... Soleado domingo, buenos días, me quedo con mi sonrisa, clara, sencilla y emocionada... Gracias a Kati y a quienes, como ella, la habeis puesto en mis labios...

REFLEXIONES DE UNA APRENDIZ DE ESCRITORA

Amaneció el día gris...sigue gris..., toca jornada hogareña, tareas en la casa, de esas que, en el fondo me gustan. Hay ocasiones en las que pienso que nací para ser "maruja", con todo el respeto que eso implica. He trabajado fuera, he cobrado por lo que hacía dentro. Y cuando llegaba a casa disfrutaba de seguir haciendo lo mismo. En algunos momentos pienso que, cuando recorres las habitaciones, cuando colocas ropa o pasas el paño, nunca se piensa que todo eso es nuestro feudo, nuestro mundo, el que hacemos agradable para otros, para nosotros mismos. No conocemos la importancia de lo que creamos, hasta que alguien te hace darte cuenta de todo, porque ese alguien no lo tiene. Porque no disfruta de un orden doméstico, que, casi siempre, suele hacer fácil la vida. Olvidamos que organizar nuestro territorio es organizarnos a nosotros mismos. Que igual que los ojos son el espejo del alma, un orden exterior es también, la mayoría de las veces, un orden interior.
Tocan faenas hoy, y me gusta que así sea. Y las disfruto. Y sonrío cuando tengo que recoger un camión (sin ruedas ya, eso sí) porque eso, solo indica, que en mi casa hay vida... Y a mí me gusta mucho vivir... Buenos días, amaneció gris... sigue gris...

DULCES DERROTAS, AMARGAS VICTORIAS... (Mis primeros artículos en mi Blog)

Nada más gratificante que, mientras te tomas un café preparándote para un zafarrancho, leyendo los "estados" de mis amigos e intentando no deprimirte por el "estado" de la nación, encontrarte una frase que te dé que pensar. Hoy un amigo, remataba su estado hablando de derrotas dulces y victorias amargas, aunque contado con distintas palabras. Y me dio que pensar, porque es real, como la vida misma. No sé si habéis oído la canción de Abba "Va todo al ganador", es mi canción favorita. Porque a veces la vida te hace un guiño, y descubres que no ganaste, simplemente te lo creíste. Pero sólo eso, y lo peor es que descubres que quien perdió en realidad ganó. Es un juego de palabras. Todo en la vida, a veces, es sólo un juego de palabras, de nosotros depende el que las analicemos y las comprendamos.
Hay un amigo mío que me decía, ganar no siempre implica sonreír, a veces quien gana llora, y no de alegría, sino porque sabe que su victoria fue el fruto de la renuncia de un rival más fuerte, que perdió con dignidad y que se retiró sabiendo que, de haber continuado la partida, habría vencido. Simplemente dejó camino ancho y abierto para que, quien competía ganara holgadamente, pero en soledad, sin adversarios y con una victoria amarga. A veces se gana con la amargura de saber que no se consiguió el premio, que te entregan el trofeo porque la rival, el rival, decidió renunciar. Has ganado, has conseguido ser la primera, o el primero, pero sabes que tu primer puesto es una victoria amarga, de esas que no te llenan de sonrisas, sino de dudas, de esas que van horadando lentamente la confianza, que te hacen ver que no ganaste nada, que tal vez tengas el trofeo en una balda o lo pasees por la calle, pero cada vez que te cruces con la rival, con el rival, te hará recordar que tu trofeo le pertenecía, que es la auténtica ganadora, el auténtico ganador.
El papel de la dulce derrota, ese papel en el que se sabe que, sólo un paso y el rey cae, y de nada sirve que la reina lo resguarde, porque, sabemos perfectamente, que nuestro jaque a la reina es mortal, pero nos cansamos de mover peones, de dar pasitos con el alfil y la torre y decidimos tirar la pieza sobre el tablero. Decidimos que íbamos a darle a la rival, al rival, la victoria amarga que siempre la mantendría en alerta. Esa dulce derrota que nos hace paladear despacio una extraña mezcla de melaza y acidez cítrica...
No me gustan las victorias tristes, las que me regale la vida, prefiero ser la derrotada que se retire sabiendo que, de haber continuado la partida, sólo con un movimiento más mío, habría dado jaque mate al rey, me hubiera cargado a la reina y sería la ganadora. Y saber que me retiré sonriendo, y con la total convicción de que soy moralmente vencedora, como Betty Misiego en Eurovisión, ¿os acordáis?, Israel venció sólo porque España le regaló el triunfo, dejando a nuestra participante en un digno y honroso segundo puesto... pues como Betty (no la fea, sino Misiego) yo sonreiré, levantaré mi barbilla y pensaré "¡Pobre!, piensa que ganó solamente porque yo dejé mi reina en su lugar", y eso ayuda mucho a seguir sonriendo... Buenos y soleados día... a comenzar el zafarrancho... Besos "perdedores" a tod@s.....

EMPEZANDO A CREAR UN SUEÑO...

Descubrí de repente que podía...¡Todo!... que podía olvidar, renacer, comenzar o recomenzar, todavía no tenia claro el qué, pero sabía que podía... que después de él habí vida, que solo habían sido momentos, o días, o años.... o un mundo... que le quería más allá de mi vida, es decir, que le quería mientras yo existiera, y que existir es mucho más que vivir... porque se existe mientras tu recuerdo perdura en los demás, y el mío estaba a buen recaudo en los míos...

Y mis pasos se aligeraron, ya no notaba el frío, o tal vez sí... notaba el viento en la cara, los ojos entrecerrados por los rayos del sol y, sin saberlo, presentí que una sonrisa iluminaba mi rostro maduro, sereno y triste... el mismo rostro del que él se enamoró cuando apenas era una niña completa... mucho antes de haberme dejado rota... Rota de dolor y de llanto, pero sobre todo, rota de rabia...

ESTRENANDO NUEVO BLOG

Como en ocasiones, una servidora es un poco torpe, o un poco inquieta, o un poco acelerada (de rebotes, que diría mi amigo C.) pues me apresuré con el primero, no leí, corrí, metí la quinta sin ir escalonadamente, y me encuentro, a esta hora, estrenando nuevo blog, nuevo título, nuevo mundo, y nuevos escenarios.
Solo espero que os guste. Volveré a poner lo que podiais ver en el anterior. Intentaré que mis fotos sean igual de divertidas, que mis reflexiones os sigan emocionando, haciendoos reír o llorar, según el tema, que sigais mis enfados con el mundo mundial, tipo Manolito Gafotas, y que me comprendáis cuando ni yo misma sepa, el motivo de mis divagaciones.
¡Bienvenidos a mi Espejo de la Vida!, a seguir la vida según Encarni (yo mismamente je je je) y a seguir riendonos un poquito.
 Un beso a todos.-      Encarni