18 feb. 2013

VIDEOS DE LOS PRESENTADORES... REMEDIOS Y PEDRO...


Gracias a los dos, por acompañarme, por elogiarme de la manera que lo hicisteis y que no sé si merezco, por vuestro cariño y vuestra generosidad... por vuestra disposición... pero sobre todo por ser mis amigos, por animarme y alentarme... Muchas gracias.

VIDEOS DE LA ACTUACION DE LA TUNA...



Con todo mi cariño... para ellos, que se merecen estar en mi blog, porque me hicieron emocionarme y disfrutar como nunca de una noche importante... ¡va por ellos!... Pasa la tuna en Granada...

VIDEOS DE MI PRESENTACION EN GRANADA...

Para los que no los hayáis visto, os dejo mi intervención durante la presentación en Granada de mi novela. Como no soy yo muy de tecnologías, y las tecnologías a veces se rebelan contra mi humilde persona, tuve que dividir la totalidad. Aún asi, si os interesa, podéis mirarlos, y ya me diréis si os gustó o no, intentad no ver mucho los defectos y los nervios, que eran y mucho.
Espero que os guste...

¿ENFADOS?... ¿Y ESO QUE ES?...

Amaneces algunos días con ganas de bronca... esto es, cuando basta que te digan "buenos días" en un tono amable para que, tú, que todavía andas con la legaña puesta, las ojeras y los bostezos, contestes, así, como si te hubieran insultado "Serán para tí"... el o la, aludido o aludida ni te responden, te miran como mirarían a un alienígena y siguen su rutina, indiferencia total, ¡que eso es lo peor!, porque, cuando alguién se levanta cañera, lo que desea es que le sigan respondiendo, para poder desahogar el malhumor matutino antes de mojarlo en un café, que sería lo más justo, lo más sensato y lo más lógico. Pero una, que como ya ha dicho varias veces, carece de lógica, sigue en sus trece, así que decide, (sin proponerselo, eso sí), "relatando" que diríamos en mi pueblo, por cada palabra, cada gesto y hasta cada respiración ajena, que va a seguir. Resumen: estás enfadada. Lo peor es que no sabes porque. Y más peor aún que, quien también te saluda a través de un móvil, solo para saber cómo estás, y cómo ha ido el finde, y encima te manda cariños, pues sea la diana perfecta para explayarte. En mi caso los explayos son respuestas cortas, sin ironía, esa que me caracteriza, llenas de "mala leche" (todo sea dicho), terminando con el silencio sepulcral a la pregunta a través de un mensaje de "¿Te pasa algo?".... Ahí es cuando tú empiezas a buscar, a intentar encontrar lo que te pasa... pero no, no encuentras, y mira que buscas, y mira que dices, para tus adentros "no me pasa nada, que estoy con la mala follá granaina (con perdón)" esa que te hace responder con una sequedad que no es propia de mi persona... Lo que más molesta (no voy a decir jode porque no es correcto) es que achaquen tu malhumor a tus hormonas, sea de la forma que sea. Las mujeres, (creo que todas) estamos hasta las narices (por no usar otro órgano físico más popular pero menos literario) de que achaquen nuestro malhumor a la regla, o a la menopausia, o al postparto, o a que "somos de vena", porque todos, todos, todos, incluídos esos varones lógicos, pacíficos, educados y serenos, también tienen malos días, y nosotras no pensamos que están pitopáusicos perdidos, simplemente pensamos que tienen un mal día, como todo hijo de vecino, incluido el sexo femenino.
Llega un momento, a lo largo de la mañana en el que, de golpe, se te enciende una luz, que las tenemos, porque las mujeres tenemos de todo, incluida la luz del razonamiento, y piensas que, efectivamente, cuando te acusan de que montas un circo con tres palos y cinco tachuelas, por una nimiedad, llevan razón, porque no has encontrado el motivo para ese enfado ¡y mira que lo has buscado entre los recuerdos de veinte años atrás, pero no está!... Así que, muy dignamente, como si no hubiera pasado nada, comienzas a ser tú, escondes a Miss Hyde y comienza a a somar la Doctora Jekyll, poco a poco, porque en definitiva no sirve de nada estar enfadada con el mundo mundial, cuando, en realidad, nadie te hace caso, y terminaran diciendote eso que te fastidia tanto "o tienes la regla o es la menopausia" y como eso no lo toleras, lo mejor es que recuperes tu verdadero yo, el de la sonrisa fácil, la broma directa y el canturreo por la casa, porque las albóndigas salen mejor si haces el sofrito cantando.

CONCLUSION

No voy a perder ni un minuto más en levantarme, ni un día más, enfadada, hago propósito de la enmienda, con mucho dolor de los enfados pasados, contaré los motivos al interlocutor y cumpliré la penitencia. Lo del éxamen de conciencia ya lo he hecho arriba, por eso me lo he saltado... Como ni tengo la regla ni estoy menopáusica (lo aclaro para que no empiecen a pensar que es por alguna razón de estas tan hormonales) voy a pensar que, simplemente, comencé con un mal día... Me voy a mi cocina, a mis cepillos y a mis canturreos, que me espera Sergio Dalma con su Vía Dalma llena de recuerdos, y yo con mi Sergio no me enfado... Buenos días, que la comida salga bien, no olvideis poner música, porque al remate ¿enfados?... ¿y eso qué es?... todo sale mucho mejor cuando se canta....

FORMAS DIFICILES DE HACER LAS PACES...

Una, que de vez en cuando es cotilla y se queda mirando embelesaita la tele, en uno de esos programas en los que, las miserias familiares salen a la luz, y frunce el ceño pensando cómo pueden pasar ciertas cosas, se siente bastante desconcertada cuando medita lo dificiles que somos los humanos mayores. Me he quedado un poco con la duda de saber porqué hacemos todo tan complicado. El tema es que, una familia discute, en la intimidad del hogar, con la sola presencia de los vecinos, que todos nos oímos gracias a esas paredes tipo papel de fumar, que existen en los pisos, y nuestras broncas llegan, como mucho, a las amistades de nuestros vecinos, eso si, luego se propagan, pero no pasan del límite del pueblo. Pero esto es otra cosa, esto es que, una familia discute, en la intimidad propia y de los vecinos, y para hacer las paces van a la tele... ¡pues si!... se van a la tele, intentan arreglar sus diferencias, a través del envío de una carta. Y digo yo, ¿no es más fácil hablarlo en directo?... solo es una idea, pero desde mi humilde punto de vista, hay formas muy dificiles de hacer las cosas, y desde luego ir a la tele es la más difícil de todas. Yo pensaba, mientras veía el programita en cuestión, que, a mí me llega una carta de esas y ni la abro... Claro que, como no te dicen para lo que es, pues igual el morbillo da lugar a la presencia en un plató, para que, quien está al otro lado de una pantalla, te pida perdón por algo que hizo, o te eche en cara lo que hiciste tú.
Vivimos en la era de las tecnologías, de las telefonías, de internet, es decir, que no hay que dar la cara para escuchar una voz, basta marcar un número, saludar con una mijita de educación y preguntar "¿Nos tomamos un café?", y te vas a un sitio discreto, se intenta hablar en voz baja, se cuentan razones, se escuchan excusas... o al revés, que también puede ser. O, a mucho pedir, se habla por teléfono. O se envía un sms, esos que están llenos de letras e iconos, y con un solo "Pedonam, l sient muxo" está todo solventado. ¡Pero no!... Hay a quien le gusta lo complicado, y deciden que les gustan las formas dificiles de hacer las paces, o igual, lo que más les gusta es que todo el país vea que, en el fondo, ellos eran buenos, los otros fueron malos, no se les entiende, no se les comprende, y por todo ello se someten, con total falta de decoro, a que, todo un país también, juzgue, comente y discuta en su casa sobre lo que, el invitado a través de una carta, debería de hacer o no.
Decía al principio lo de los humanos mayores porque, si nos fijamos en los niños, nos daremos cuenta de la facilidad que tienen para hacer las paces. Un juguete, un tesoro, motivo de una riña criminal, pelea cuerpo a cuerpo, golpes, insultos (con media lengua, pero insultos, reconozcamóslo), hay un ganador, el juguete queda en su poder, el vencido se rinde, se retira, perooo... en cuestión de minutos, sin saber como, el vencedor habla, se dirige el vencido, se dan un beso o la mano, lo que corresponda, y terminan compartiendo el tesoro, riendo, olvidando el arañazo, el golpe y el insulto, después de todo, ni ellos saben lo que ese insulto quiere decir. Ellos terminan siendo amigos, siguen siendo amigos... Pero eso sí, sus mamis han quedado enemistadas para siempre, porque en el transcurso de la pelea infantil, se han dedicado a descalificar al hijo ajeno, a criticar la forma en que ha sido educado, a hacer un recorrido por la vida íntima y personal de sus padres y todo esto, sin pensar, ni por un momento, que lo que sus hijos hacen es vivir, y que a vivir se aprende viviendo, y que tienen que ser ellos quien resuelvan sus problemas, a no ser, claro está, que haya machetes por medio, que eso es algo más peligroso. Y tal vez, cuando sean mayores, si aprenden a resolver sus problemas por ellos mismos, no tengan que recurrir a una carta, a través de un canal de televisión, para pedir perdón ni para hacer las paces, porque habrán aprendido que perdonar y ser perdonados es algo mucho más fácil que todo eso.

CONCLUSION

Creo que voy a cambiar de canal, o mejor aún, creo que voy a apagar la tele, voy a coger un buen libro, que hay y muchos, me relajaré en el sillón y leeré, porque eso de escuchar problemas ajenos, tan melodramáticos, en una situación realmente dificil en el país, haciendome creer que, lo importante es que una hija perdone a una madre delante de toda España, es señal de que se me están secando las neuronas, y no me puedo permitir el lujo... Y pienso, sinceramente, que mi vida es mucho más sencilla, y que no creo que, nadie (excepto, que yo recuerde una persona) no tenga mi saludo, no tenga mi perdón si lo necesita o no tenga mi excusa si creo que hace falta... Es gana de complicar esta triste vida, que ya es dura de por sí... Buenas noches, a leer, que es más bonito, menos violento y más enriquecedor... para discusiones prefiero las de Alberto con sus amiguitos en el parque, que esas si que hacen gracia y son inofensivas...