28 feb. 2013

LA AYUDA DESINTERESADA... (Cosas de Alberto)

Buen día hace hoy para estar en casa, aprovechar para disfrutar viendo un desparrame de juguetes por el salón (o de medio juguetes, todo sea dicho), una va caminando tranquila, notas que pisas algo, miras y te encuentras con la rueda de un cochecito, la quitas, la tiras, no le das importancia, y decides aprovechar el tiempo limpiando un poco. Yo soy de olvidos tontos, de esos que, cuando cometes un error no aprendes, y olvido que, con Alberto en casa, algunas cosas simples se vuelven verdaderas aventuras. Y como lo olvido, pues vuelvo a caer. Recuperé el Pronto, un bote lleno, con su bayeta correspondiente, el Cristasol con su trapito que no deja huellas, me dispuse a quitar polvo y limpiar cristales, terminé la primera fase, tranquila, relajada, haciendo como que no veo la alfombra alfombrada de trozos de camiones, piezas de lego, algún puzzle desparramado. Ordené, así como cincuenta veces, que se recogieran los juguetes. Otra cosa no, pero Alberto es sincero, así que se limitó a un "No quiero" que ignoré, porque es festivo y no quería tener la fiesta en casa. Coloqué mi capacidad de límite a la altura del último pelo de mi cabeza, para que tardara mucho en sobrepasarme... Y dejé el Cristasol y el Pronto, con sus respectivas bayetas en la mesa... Me fui a la cocina, ese lugar al que mi enano de vez en cuando me exilia... Preparé comida, volví al salón, ya por el pasillo me encontraba restos de lo que parecía un camión, los recogí, los tiré a la basura, y llegó hasta mi nariz un olor conocido, un buen olor, no ambientador, no a comida... a Pronto... olía a Pronto... sabía lo que me iba a encontrar, pero no en esas dimensiones... Alberto, desinteresadamente, había decidido "ayudarme", esto es, vaciar completamente el bote entero en la bayeta blanca de los cristales, frotar el suelo con ella, después los muebles, para continuar con los cristales del balcón... No grité... Más que nada porque me quedé en estado de shock, si me pinchan no sale ni gota de sangre... Y mi paciencia, mi límite, ese que coloqué tan alto como inalcanzable, reventó... Exilié al dormitorio al limpiador voluntario, que se fue enfadado, porque él estaba ayudándome, recogí, intenté remediar en lo posible el destrozo... El limpiador voluntario asomó por la puerta, diciéndome que tenía algo que decirme, ni caso, lo devolví a sus dominios, pero, para mi asombro, al entrar en su propiedad me encontré el dormitorio "desmantelado", algo así como si nos mudáramos... había sacado la ropa de los cajones, los juguetes de las estanterías estaban apilados en la cama, había hecho un "siete" a un edredón divino de la muerte con un camión-grúa... todo esto en el tiempo récord de diez minutos... Me senté en la cama, respiré, me consoló, "Estaba ayudándote"... y me puse a reír... porque después de todo sé que, si él no estuviera, mi día de Andalucía habría sido lineal, aburrido, monótono y solitario... Le abracé, le dije que había que colocarlo todo y me abrazó susurrándome "Eres la mejor mamá del mundo"... y ahí es cuando a mí se me caen los galones, me quito la cartuchera y las botas de maniobras y me derrito... Y es que, Alberto, en ese sentido es como yo... que después de un broncazo, con una zalamería cree que lo tiene todo ganado... Igual no es así, pero se intenta, y conmigo lo consigue.

CONCLUSION

En esta hora cafetera y de sobremesa he hecho un alto, ahora terminaré de recoger, porque mañana será otro día, vendrán muchos para limpiar, pero los momentos con los hijos, los que nos regalan, si sabemos reírnos con ellos, aclararles bien, gritarles un poco, que nos vean enfadados, esos no tienen precio, y aunque mañana se repita, no será lo mismo, porque cada momento es único y especial... Buenas tardes, voy a seguir con mi enano "ayudándome", porque, otra cosa no, pero trabajador sí que me ha salido, justo ahora que no hay trabajo para nadie....

SER ANDALUZ....

"Ser andaluz es la forma que tengo de ser persona" (Carlos Cano).... Con eso está dicho todo. Andalucía inmensa, que repartió cultura y repartió sudor. Que fue centro del mundo islámico, del mundo cristiano, final de la reconquista, plagada de arte y duende. Andalucía que respira generosidad, que hace a sus hijos fuertes para la lucha. Andalucía olvidada, repudiada, hambrienta y triste... Levantándose contra los franceses, luchando por su libertad. Ocho provincias, casi la mitad de un país, habitantes que se levantan con sueños por cumplir, con ilusiones rotas, desesperación en unos malos tiempos. Andalucía que le ha tocado "bailar con la más fea", que comparte con el mundo su luz, su sol, su alegría, sus playas... su Alhambra, el monumento europeo más visitado, su Granada, la ciudad con la puesta de sol más bonita del mundo, su Córdoba, lejana pero nunca sola, judía y mora, cristiana y viva... Sevilla erguida, Giralda al cielo, Guadalquivir partiendo en dos una ciudad bruja, Almería, pescadora, morena, salinas y desierto, paz, Alcazaba perenne mirando a un mar azul inmenso... Jaén, olivares, mar de plata, verde y renacentista, Jaén resguardada bajo Santa Catalina, Abuelo mirando a sus nietos... Málaga... playas para vivirlas, blanca y serena, mujer malagueña de ojos imponentes, de semblantes serenos en su Malagueta... Huelva conquistadora, cuna de colonización, minera y dulce, reflejada en aguas serenas y profundas... Cádiz, la tacita, oratorio de Felipe Neri, cuna de constituciones, albergue de libertades, plaza de San Antonio, Cádiz y Falla, conjunto único... ¡ANDALUCÍA!...
Sufriendo y luchando siempre, hijos repartidos porque no les pudo alimentar... enseñándoles como ser andaluz es la única forma de ser persona. Andaluces que entregan constancia, sudor, lágrimas, esfuerzo, genio, arte, cultura, que saben qué son y lo demuestran. Orgullosos andaluces de su acento y de sus raíces, porque son raíces nobles, raíces de pueblos enlazados y unidos, andaluces que se levantan pidiendo tierra y libertad, porque las dos cosas le fueron negadas, porque las dos cosas les son necesarias para vivir, para respirar andalucismo y a Andalucía...
Hoy es tu día, hoy eres TU, aquella maltratada a la que, por su obedicencia y su generosidad dejaron sin nada en el reparto y tuvo que luchar sola, levantarse sola, ser una entre todas, pero ser la mejor, soportando bromas, insultos, soportando palabras de gentes que no te conocen, pero que, aún conociéndote nunca te valorarán, porque el interés, porque la prepotencia hace estrechas las mentes... Pero a tí, Andalucía, no te importa que te insulten, porque sabes lo que eres, lo que guardas en tus muros milenarios, en tus calles de pueblos de cal y de arena, en tus pequeñas calles y en tus corazones humildes e inquietos, aquellos que cantan y matan las penas cantando.
Hoy es tu día, y el mio. Que sufrí la ausencia y vivi tu lejanía, que extrañé tu lengua y tus alegrías, que lloré soñando con Granada mora, con mi pueblo humilde, con tu gente hermosa, lejos de tus calles, lejos de tu viento, de tu sol hermoso, de tu firmamento. Es mi día, porque yo tampoco sé ser otra cosa que ser andaluza, y porque diciendo Andaluza y granaina, ya me siento hermosa.

FELIZ DIA A TODOS LOS ANDALUCES, QUE SUFREN POR SU TIERRA, QUE ESTÁN LEJOS DE ELLA... ¡¡  FELIZ DIA ANDALUCÍA  !!

¡ IGUAL NOS HELAMOS !...

Yo no sé si es la sensación térmica, esa que, desde hace un tiempo ya nos cuentan los diferentes "hombres del tiempo". Yo he aprendido que hay sensación térmica ahora, toda la vida de Dios pensé que hacía frío, había humedad, hacía calor y luego estaban las variantes, un frío que pela, un calor para asfixiarte y la humedad, que era cuando el pelo se te dejaba caer, hecho chupones, melena abajo. Hoy es de lo primero, un frío que pela, pero mucho. No sé si nevará, tampoco sé si mañana nos congelaremos, el día de Andalucía, algunos años, tiene la mala costumbre de dejarnos como témpanos... Y mañana parece que volverá a su costumbre. Ahora, en estos tiempos, también es verdad que hemos pasado a abrigarnos poco. A mí mi madre me ponía una camiseta de tirantes, encima una de manga larga, para seguir la piel de cebolla con un "gamberro", que era, ni más ni menos que una camiseta de cuello alto, rematar con un jersey de lana, los leotardos, los pantalones de punto, los calcetines de lana... moverme no podía, pero frío no pasaba. Ahora no, ahora pasamos frío porque no nos abrigamos (mi madre me lo repite siempre que me ve)... No nos abrigamos porque luce mucho una camiseta ligera, porque en los lugares en donde entramos hay calefacción, porque vamos más ligeros y porque queda mejor... Y siendo sinceros porque, la verdad, es que hace años hacía más frío que ahora, o a mí me lo parecía... Mi madre, la mujer que sigue preocupándose por mis anginas en cuanto me escucha toser, cuando me ve, coge el tejido de mi camiseta, me dice que es muy "bonica" y añade, como quien no quiere la cosa "yo no sé cómo no os heláis con esto"... ¡Hombre! depende, comparado con lo que ella se coloca, seguro que sí...
Hoy ha sido un día de perros, se espera nieve, igual nos helamos, igual sobrevivimos, ya lo hicimos aquel año en que las heladas arrasaron con las olivas, y con nosotros no porque había calefacciones, la nieve se acumuló en tejados y los hundió, los días pasaban, amanecía nevando, anochecía nevando, solo se veía nieve... A mí al principio me entusiasmó, luego me sonreía, luego pasé al "¿Hasta cuando va a durar esto?", y remate con un humor de perros, porque la nieve es bonita, en cierta y justa medida, cuando ya se alarga, la nieve es cansina, nos pongamos como nos pongamos. Y se espera nieve, poca, porque, como escribí en otra ocasión, ahora no nieva, ahora amenaza, aunque yo siempre, si me dan a elegir entre un ataque y un simulacro, siempre escogeré lo último...

CONCLUSION

Mañana, si se decide a caer, veremos nieve, yo pido que así sea, porque si nieva, se supone, el frío irá pasando. Yo creo que el frío lo tienen acumulado las nubes y lo van soltando asi, como quien no quiere la cosa, para que recordemos que estamos en invierno, que no es época de ir con camisetas, que tenemos que recuperar los guantes, que los grandes almacenes y las boutiques tienen que vender prendas de abrigo, porque, en veinte días, El Corte Inglés dirá que es primavera y todos le haremos caso... Y no... Lo que toca, todavía, es ropa de invierno, que todavía no han cambiado la hora y estamos en febrero... Pues esperando la nieve, deseando que se vaya el frío, les deseo buenas noches... A descansar, mañana será otro día, y, blanco o no, será el día de Andalucía, que, por lo menos para mí, es la mejor región del mundo, con todo lo que le está cayendo....