28 mar. 2013

TODO ESTA PENSADO... (una historia por vivir).

Hoy fue un día extraño. Durante la mañana, mientras hablaba por teléfono y me caía el agua, llovizna pertinaz y cansina, mientras escuchaba como alguién me contaba unos rasgos generales de una discusión, yo pensaba. Al llegar a casa, mientras duraban las faenas, mientras se preparaba la comida y seguía lloviendo, comencé a tener claro que tengo una historia. Tengo la historia. Tengo todo lo que Adela va a vivir en mi cabeza, todo, absolutamente. Cada paso, cada mirada, cada gesto, lo he vivído todo hoy. He recorrido mentalmente una vida. He visto un físico, varios físicos. He escuchado conversaciones y he estado presente en habitaciones de hotel. He dormido en una cama ajena, en un hotel cercano de un lugar cercano de un pueblo cercano. He subido el cuello de un chaquetón de piel para guarecerme del frío de la sierra jienense, he paseado por los lugares con ella, con Adela. Gritado con ella, reído con ella y soñado con ella... Y he sabido de su sufrimiento, de sus exigencias, de la monotonía de su vida. He escuchado gemidos de placer, de dolor, de rabia, de impotencia. He dicho palabras incoherentes, he pedido imposibles y he esperado conexiones en una madrugada... Todo esto... Porque todo esto es lo que Adela va a vivir, lo que yo quiero que viva y ella me dirá si quiere hacerlo, irá cambiando mi estrategia, esa que hoy diseñé mientras canturreaba por mi casa, mientras miraba a mi madre y me reía con ella.
Nada de lo escrito hasta ahora me es válido... No me importa... Porque hoy, precisamente hoy, ha sido el día en que, después de dar vueltas por vidas extrañas, paralelas, ajenas y ocultas, he descubierto que sí sé lo que quiero narrar, cómo quiero narrarlo, dónde quiero vivirlo y junto a quién quiero hacerlo... No me importa partir de cero ahora, porque ahora sé que Laura y Marcos están viviendo su vida, que ya no me necesitan, y una nueva mujer se ha asomado a mis ojos, me ha guiñado, me ha dicho cómo quiere comenzar su camino, y yo solamente voy a ayudarla a caminar, despacio, lentamente, pero buscándo momentos especiales para que sea feliz, o para que lo intente. Y esta noche, mientras narraba a Emilio cómo se hará, con que escenarios, con qué lógica, me dí cuenta de lo mucho que me fascina crear una historia posible, real, actual y dolorosa.

¿Cuántos de nosotros hemos oído eso de "Para lo que surja"?... ¿Cuántos de nosotros hemos oído de aventuras a través de la red?... ¿Cuántos de nosotros nos hemos preguntado qué pasa después?.... ¿Cuántos de nosotros nos hemos parado a pensar en el sufrimiento generado por unos sentimientos que estallan y no se pueden controlar?... El engaño de las relaciones a través de una pantalla, el engaño de creernos que nada pasará, que solo será un encuentro, que solo será vivir algo novedoso, pero... ¿y si se complica?... Me gusta crear historias, esta vez cercana, sin distancias, sin ausencias, al menos no físicas... ¿Qué pasa por la mente de una mujer cuando decide que quiere vivir algo distinto?... A veces sabemos, oímos, nos cuentan, nos dicen, conocemos, pero pocas veces ahondamos, pocas veces nos metemos en almas dañadas, pocas veces nos damos cuenta de la cantidad de "niñas rotas" que una relación mal entendida, mal vivida, mal gestionada, puede llegar a crear. Mujeres que pasean su vida, monocorde y monótona, que llegan a una edad en la que solo les queda hibernar en pueblos, en zonas rurales, donde la vida solo pasa, sin alicientes, sin ilusiones, salvo la cotidianidad de los gestos sabidos, aprendidos de generaciones anteriores, cargados como losas. Me gusta crear historias... Y tengo la historia, porque hoy, sin proponermelo, sin que Adela se lo propusiera, me ha enseñado su historia, me la ha mostrado, me la ha abierto y he vivido con ella, en unas cuántas horas, unos años de vida ajena que la he hecho propia...

Buenas noches... ¡Ahora sí!... Me desbloqueé... Adela me desbloqueó, me ha susurrado al oído que cuente y yo voy a contar... Comienza mi nueva historia, nada de lo escrito existe, nada se crea, que diría mi amiga Mercedes Rueda, todo se recrea, se recrea para ser contado, una parte para ser un todo y un todo que solo sea una parte... Gracias Emilio, siempre es más fácil saber que lo tienes claro cuando puedes contarlo, cuando mientras cuentas te brota un detalle con el que no habías contado y te lo narra otro... Que descansé
is, luz verde a mi niña, le toca vivir a ella....