14 may. 2013

VIENTO Y LLUVIA... (poesía nocturna para calmar los sentidos).

Viviré en el viento para siempre,
acariciando el rostro de mortales
que creen que viviran eternamente,
y en su creencia se sienten tan iguales
a dios, tan especiales,
que maltratan con su furia a otras gentes,
sin saber que morirán, que son fugaces
estrellas, que pululan por la vida,
que no tienen luz propia, que la roban,
que hacen de su vida una mentira,
que envidian los dones que a otros adornan.
Viviré en el agua de la lluvía,
la que moja los rostros venecianos
de máscaras de carnaval, que flotan,
entre canales y ríos putrefactos,
en donde sonríen y en su sonrisa llevan
impreso el daño que ocultan bajo capas,
entre lenguas viperinas, pasajeras dagas,
gritos desolados y esperpento, vilezas solapadas,
haciendo de su vida un gran teatro,
de su caminar siendo lobos en manada.
Pero yo seré lluvía y seré viento,
la lluvía moja, el viento arrastra,
mis años me enseñaron que la dicha
la esconde la inocencia en la mirada,
la inocencia de un niño, la mano adulta,
la que perdura, la que acompaña.
La que se deja mojar por la lluvía,
la que es por el viento zarandeada.
Quien daña a espaldas del dañado tiene
ajado el corazón, podrida el alma.-