27 may. 2013

FEMINISMO CON UN POCO DE HUMOR... (no es tan grave)

Hartita estoy, ¡de verdad!, de que confundamos términos. Esta mañana me encontré con un artículo de un señor (por darle un tratamiento que es educado) sobre las mujeres, esas que controlamos las copas, la comida, que vigilamos los precios, que somos, en definitiva un "coñazo" a la hora de llevarnos a comer, no somos merecedoras de ir a restaurantes caros, porque, según él, no comemos (éste a mí no me conoce jajaja)... Es un defecto generalizado, confundir feminismo con hembrismo, el feminismo, señores, es la lucha por una igualdad de salario, de condiciones laborales y domésticas, por una existencia libre,  con las mismas opciones que tienen ustedes. El hembrismo es el deseo de anular al hombre, al macho, cosa que yo, desde luego, ni quiero ni pretendo, porque como digo siempre, a mí me gustan mucho los señores, así que ¡para nada! pretendo colocarme en un status superior, prefiero caminar al mismo paso, eso sí, cuando el señor en cuestión camine al mío... Las mujeres, las que sentimos que somos importantes, que somos valiosas, que mecemos cunas, que manajamos braguetas (con perdón) sabemos de nuestro potencial físico, mental, intelectual y sexual, ¡faltaría más!, lo que ocurre es que, de vez en cuando, se nos cuela un machito que viene a darnos lecciones, a denigrar nuestro sexo y nuestro género, a dejarnos a la altura del betún con opiniones tan peregrinas, tan absurdas, tan estúpidas, como el señor éste (que no voy a decir el nombre porque respeto mucho mi blog)... Me parece de una mezquindad suprema que, esos señores que nos invitan a cenar, esperando polvete posterior (con perdón otra vez), esos que nos invitan a una copa con el mismo objetivo, se rían, se cachondeen y se mofen de que una señora. Supongo que este tío (ya sin tapujos) no será de los arriba mencionados, y si lo es, lástima le tengo a la acompañante de mesa, oportuna y esporádica...
Una, que ya tiene años, que ha visto como cobraba menos por el mismo trabajo, como se le insinuaba que no debía de quedarse embarazada, que ha soportado eso de "está mal follada" ante un mal día, achacando un dolor de cabeza, que los señores también tienen, a su actividad hormonal, se rebela, porque una, que encima ha trabajado más horas que algunos hombres, que ha soportado (eso sí, de más jovén) las miradas babosas y babeantes, los comentarios a las espaldas sobre partes de su anatomía, que ha tenido que demostrar que se puede trabajar dentro y fuera de casa, todo a la vez, llevar los estudios de los hijos, solventar un problema de salud, acudir cuando los padres la han necesitado y encima salir a cenar, comer y beber, las copas que le ha dado la gana, ahora, a sus años, tiene que leer pamplinas, parrafadas trasnochadas, obsoletas, caducas y machistas... Porque esto, señores y señoras míos y mías, sí es machismo, lo contrario al hembrismo, que no al feminismo... El machismo es violento en sus formas, en sus gestos, en sus maneras, en sus costumbres... el machismo mata, el feminismo no... mata el hembrismo, y en muy contadas ocasiones, maltrata el hembrismo y se solapa, pero el feminismo ni mata ni maltrata, ni ofende ni insulta, a ver si vamos aprendiendo que, señores como el que se ha atrevido a decir estas tonterías, ensucian al hombre, a ese sexo y ese género noble, que lucha, que se compromete y que escucha y entiende... Me he indignado muchísimo, me he enfadado con la naturaleza, por hacernos tan distintas que tengamos que estar luchando siempre, para demostrar lo que nosotras sabemos y muchos hombres también, que somos únicas, especiales, laboriosas, emprendedoras, luchadoras, dignas, bellas, que sembramos paz y que hacemos de una casa un hogar, que si fallamos dentro de él falla todo, que somos paredes maestras y columnas que soportan y sujetan...
Buenos días, estupenda mañana para no leer tonterías, para dejar a un lado a los "machos" que ejecutan su poder a través del insulto, la violencia verbal y el menosprecio, nosotras a lo nuestro, que es trabajar cada día por ser un poco mejor, porque comprobado está que, siendo nosotras mejores, nuestro entorno también lo es...

 (Foto con Inmaculada Torres Alaminos, Concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Motril).

A TI, QUE ME ROBASTE UN SUEÑO...(carta a "la otra")

Querida amiga:

Tú que eres querida y eres amiga, de la persona a la que amo más que a mi vida, a tí, que me robaste un sueño, que me dejaste desnuda de emociones, cuando, de repente, descubrí que escondida estabas en su vida, que eras importante en su mirada, que sus labios, quizás, recordaban tus besos... A tí que estás en la sombra perdida de una duda, creando dudas, haciéndote presente, que sabes que existo y me ignoras, y sigues en tu puesto, esperando su llamada, su visita, su mensaje, sus palabras; las mismas que a mí me dice, las que yo creo y crees tú, porque las tienes. Querida amiga de él, enemiga mía, motivo de mis celos y mis llantos, no te preguntes jamás cuánto sufro, no tiene límite el dolor que he acumulado, a fuerza de perdonarle y recobrarle. Para tí no es nada, pues existes. Si fuera algo te habráis ido, en el momento justo en que aparecí en su vida, hubieras desaparecido. Cuando alguién desea y quiere y ama, se va cuando entiende que es suplente; pero tú no, te has mantenido presente, creyéndote onmipotente, sin entender, ni comprender, querida, que soy yo la que se quedará, que tú pierdes, perderás siempre.
Querida amiga de él, que me robas la sonrisa cuando descubro un desliz robado al tiempo, aun sabiendo que no eres nada, jurado mil veces su desprecio por tí, pero atándote porque tú no le dejas horizonte abierto. Amante trasnochada de apenas unas noches, de apenas unos días, marcados por la ausencia, siempre ausente. Y te quedas en su vida, te niegas a rendirte, te quedas como una hoja perenne, cogida a su memoria, horadándome la ilusión, más la tengo. Pregunto mil veces por tu historia, digo tu nombre sin miedo y sin complejos, desde el día que mi mirada te retuvo, y comprendí que no pierdo, que gano en muchas cosas, digo sin miedo tu nombre, recuerdo los momentos vividos junto a él, tan solo escucho las risas que no cuentan, las palabras de quien, cansado, mantiene una luz porque es costumbre, sin reparar siquiera en si le alumbra, si le calienta, si se apagó. Sufro mucho, sufro por mí misma, que renuncié a la calma, sufro por los demás, porque lo ignoran, sufro por él, porque no te ama, sufro por tí, porque te empeñas en hacerte creer a tí misma que algo es, más nada es cierto...

Querida amiga de él, la que siendo mujer, la que sabiendo, no le importa compartir unas migajas, la que sabe de encuentros y te quieros, pero ahora no contigo, ya tiene a quien le haga más feliz, le haga reír, porque encontró lo que buscaba. Pero sigues en su mundo, y no sé por qué te empeñas en hacerme difícil la mirada, cuando le miro y recuerdo tu nombre, sus mentiras primeras, el secreto de llamadas... Ahora ya no, y lo sabes, pero sigues obstinada en creer que sí, que estás, que eres, que existes, que compartes...¡ilusión vana!... Tan solo pedirte que, por un momento, cierres los ojos, pienses que eres tú a quién se lo haga otra mujer, otro hombre, en otra vida, que sufras, que te desgarren las entrañas. Y entonces sabrás mi sufrimiento, su hartazgo de tí, aunque no habla, no dice, no comenta, pero está cansado, y cuando un hombre se cansa, a veces es mejor la retirada, la indiferencia duele más... la indiferencia mata...

Un saludo,
querida amiga de él, con esto acabo, solo decirte que desahogué el alma. Decirte que es mío, y tú lo sabes, lo sabe él, con eso basta. Sé feliz, inténtalo muy lejos, dejanos vivir tranquilamente, sin la sombra pasada de tu vida, sin tu amargo presente... Dejanos en paz ¡querida amiga de él!, que no te quiere.-