12 jun. 2013

"CONVIDADOS DE PIEDRA" QUE NO LO SON TANTO...

He estrenado móvil, por esas cosas de término de portabilidad, de pensarte que estaba obsoleto y que mi número más público tenía que tener más herramientas, porque el privado, el otro número secreto para la gran mayoría las tiene, así pues cambié de móvil. Y lo probé está tarde, descargué las aplicaciones modernísimas, esas que son imprescindibles, Lin, Whas, Viber, y demás etcéteras, que luego no usas nunca pero que visten mucho. Para comprobar su funcionamiento me decidí "guasear" (perdón por el coloquial vocablo) con un amigo, de esos con números secretos también, con los que se pueden mantener conversaciones sin demasiado "golismeo ajeno" (que decimos por estos lares) y charlamos sobre un artículo que mi amiga Luisi puso en su muro, sobre los "trolls", un artículo de lo más cierto, de lo más fiel, que refleja la realidad de las personas sin vida, esto es, de las personas que, careciendo de una vida plena propia tienen que abastecerse de vidas ajenas, incluídas suposiciones varias sobre la persona escogida. Hablaba yo de que tanto él (mi amigo) como mi propio ser, conocíamos algun "trolls" y de repente, yo recordé que comenté a Luisi que existían los "comparsas". En cierta ocasión dije que no me gusta ser comparsa, el comparsa ni vive ni opina, solo acompaña, se acerca al sol que más calienta y se deja influir por las palabras del "trolls", las que, de repente, le hacen ver que ambos tienen un enemigo en común, y que ya puestos, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, vamos a unirnos a la causa, aunque se trate de despellejar a alguién, sin motivos, o al menos, sin comprobar que lo que nos están contando es cierto. Los convidados de piedra, que no lo son tanto, ya que, con sus risas, con sus aplausos, con sus vilezas soterradas, animan al "trolls" a seguir difamando, inventando, creando y recreando incluso historias falsas, falacias tales que, de ser escuchadas por el inocente escogido, podrían ser motivo de denuncias, de juzgados y de indemnizaciones, por menoscabar y menospreciar la dignidad personal... Me decía mi amigo, que me conoce desde hace tantos años que lo hemos olvidado, que los "trolls" se captan enseguida, basta con que el interlocutor conozca un poco mejor que él a la inocente presa de sus críticas, para comprender que le están contando "una de vaqueros", los convidados de piedra sonríen, los que no son de piedra escuchan, y luego, como son honrados, llaman a la víctima y les advierten un poco, que una cosa es hacer un comentario y otra muy distinta atentar contra el honor... Los convidados de piedra son aquellas personas que encuentran en las palabras hirientes lanzadas contra el enemigo común, el perfecto motivo para risas, lo peor es que suelen tomar consejos equivocados, en su afán de seguir su lucha, su gesta personal, confían demasiado en que, lo que ellos hacen, solo es escuchar, pero olvidan que, igual que ellos son ahora convidados de piedra, oyentes risueños, hubo otros que lo fueron antes, y quizás fue su persona, la que ahora el "trolls" busca como aliada, la que fue vilipendiada, su vida la que se expuso ante otros oídos, y las risas lanzadas las que lanzaron contra ellos. Mi amigo me contaba todo esto, parte común de los dos, parte individual de cada uno, parte compartida, porque lo que tienen los amigos comunes es que también suelen tener enemigos comunes, "trolls" varios y convidados de piedra, también varios, a los que una negación, una indiferencia, un olvido, les hizo crecerse como Colosos en llamas, pero cobardes ellos, porque su situación no les permite hacer o decir según qué cosas, confiaron en el "trolls" de turno para que las dijera por ellos... Eso sí, al convíte del insulto fueron invitados, al de la broma, al de la vejación, al convite de medio pelo también... Y se dejaron seducir por cantos de sirenas o sirenos, que les hicieron creer que eran lo mejor del mundo mundial, que el gran terror que amenaza el mundo es otra persona, y que por lo tanto, se deben de unir por eso de que "la unión hace la fuerza"... Ignorando que, a veces, las víctimas se hacen fuertes, se hacen tan sólidas que los convidados, por muy de piedra que sean, rebotan... Dejaba hablar (mejor dicho, escribir) a mi amigo, que le cuesta mucho, que siempre me dice que él no estudió administrativo, que siempre me dice que deje que acabe las frases porque sino no tendrán sentido, y para poner el colofón a una charla amena durante un buen rato, llegamos a la conclusión general resumida en el rico refranero "No ofende quien quiere, sino quien puede", a lo que yo le contesté que "La mejor bofetada es la que no se da"...

Hay tardes intensas, de esas en las que, sin saber porqué te encuentras charlando sobre algo que no tenías previsto, más que nada porque con él siempre se tocan temas distintos, pero reconociendo que es bueno hablar de todo, conocer opiniones, saber de esos convidados, que como tales, se van apuntando, poquito a poco, a convites varios, para que se sepa de su presencia. Saber que hay "trolls" cercanos que andan ávidos de saber, porque, de lo contrario tienen que imaginar y suponer, cosa que puede ser muy divertida, ya que en el fondo, nadie daña a otro sino se deja dañar, si quien importa conoce el percal de ambos dos: víctima y "trolls"... y sienta muy bien mantener la intriga, mantener las dudas, nada más excitante que saber que se sabe sin que nadie más sepa... Dejar que el mundo siga, seguir en un mundo de calma, de complicidad, admitiendo el desgaste que puede suponer tener un "trolls" en tu vida, con su correspondiente "convidado/a de piedra", porque en definitiva, hay una edad en que se sabe quién es quién y en qué punto está cada uno... La pena es que haya quien todavía está buscando el punto suyo, no lo encuentre, y tenga que hacer parada y fonda en puntos y en vidas ajenas... Buenas tardes. Por cierto, mi móvil funciona de maravilla, agradezco a mi amigo Paco la sugerencia de que escogiera ese y no otro, comprobado está que va como la seda... A seguir disfrutando del verano, que, como dice la canción, ya llegó...