12 jul. 2013

RUTH Y JOSÉ...(solo se pide justicia).

El Jurado Popular ha declarado culpable a José Bretón, culpable de la desaparición de dos niños, de sus hijos, los que, según todas las pruebas, fueron quemados... Ya de por sí, el solo imaginar tremendo crimen pone los pelos de punta, pero es que no eran unos niños desconocidos, eran sus hijos, dos angelitos que todavía no sabían lo que era la vida, con lo bueno y lo malo que ella trae, bueno, lo malo sí, lo malo tuvieron tiempo de descubrirlo, aunque fue lo último que hicieron... Aunque jamás sabrán que, padres como el suyo, afortunadamente existen pocos. Mi pregunta es, ¿con qué condena se pagan dos muertes, de dos niños, de dos hijos, quemados?, porque, si se trata de años, sinceramente creo que no hay años para pagar. Ha arrebatado dos vidas, a ellos, también a su madre, y a él mismo, aunque en esos momentos pensara que el único daño lo infligía a una mujer, olvidó lo que no se debe de olvidar, que unos hijos son fruto de dos, y que una parte era él, y que gracias a él esos niños tenían vida, y en un afán grotescro y macabro, maldad pura y dura, el deseo de dañar a una mujer, porque no a una madre, le llevó a quitar la vida a dos seres que tenían en ellos la suya propia... Cuando todo esto pasó, durante algunos días, mientras los medios, una y otra vez, nos martilleaban con posibilidades, con pruebas, con determinantes, con declaraciones, yo pensaba solo en mi hijo, soy egoista, como cualquier madre. Le miraba dormir, me invadía una tristeza infinita, no sabía por qué, o sí lo sabía, porque había dos niños, uno más o menos de la edad del mío, que no estaban junto a su madre, y lo que es peor, que su madre no sabía en dónde estaban... Esa madre que ha tenido que soportar sospechas, porque mantuvo la frialdad, porque no se derrumbaba en llantos histéricos, sospechas de haber ocultado a los niños, sospechas de haberlos secuestrado, mil conjeturas, mil juicios, hasta que se detuvo al culpable, y entonces, otra pregunta ¿qué tendría que pedir ahora esa madre, como madre y como mujer?... Soportar las dudas, las calumnias, los juicios creados porque no se ciñó a lo que se esperaba de ella, juicios temerarios, basados en elucubraciones de ajenos, que tenían que rellenar páginas... ¿Y ahora?... ¡Que pena que seamos así!, que decidamos por nosotros lo que puede haber sido, sin esperar a lo que es, que decidamos que ya sabemos todo, porque somos listos, sin sospechar que podemos equivocarnos... Que pena de sociedad que se permite el lujo de atacar, cuando el dolor impide reacciones que, supuestamente deberían de ser... Dos niños murieron a manos de su padre, dos hijos paridos, abrazados, besados, dormidos en brazos maternos que han sido arrebatados por un monstruo, por el puro placer de dañar a una mujer... Seguramente que, a mí, si me dieran a elegir, preferiría que me dañaran quitándome la vida, seguramente que, todas las madres dirían lo mismo, porque nadie sabe lo que se quiere a un hijo hasta que se tiene... El mayor dolor, el mayor amor, el mayor despego, el mayor de los sentimientos creados por la naturaleza con el que hemos sido bendecidas... Un hijo que te deja sin egoismo, que te deja sin metas, porque haces tuyas las suyas, que te deja sin ilusiones propias, porque ya tienes una ilusión mayor... Y a esa madre se lo han quitado doblemente...
Solo me queda esperar, comprobar cuánto valen las vidas de dos niños, porque yo, que tengo dos hijos, creo que su precio no existe, las vidas de mis hijos valen el mundo... Las vidas de Ruth y José valían dos mundos, no habrá pena que amortice sus vidas... Por mí, desde el dolor, desde la rabia, desde mi rechazo y mi impotencia, puede podrirse en el infierno, y puedo parecer inhumana, injusta, cruel, vengativa... pero es que, yo soy madre....