3 ago. 2013

LAS MANOS ENLAZADAS...(poesía a un adiós)

Enlazadas las manos, caminando, en silencios cuajados de palabras,
sin decir, sin mirar y sin mirarnos, solo ver, solo sentir; fuego en el alma,
el alma que se sabe anbandonada, que sabe que son horas las que faltan,
que se va diluida el alma amante, entre brumas, entre frío, en madrugada
que le roba el aliento y el deseo, y le deja enganchada en las pestañas
la pena del adiós, la pena del recuerdo, la pena en la garganta.

Enlazadas las manos, mis dedos en tus dedos, acariciándolos despacio,
sin palabras, solo rozar la piel, besar la boca, mirar los ojos,
solo pasear con las manos enlazadas.

Enlazadas las manos, tibio sol, tibio viento, tibia vegetación, tibio lamento.
Tristeza en las manos enlazadas, en los silencios cuajados de palabras,
en los besos de las bocas, en el tiempo olvidado...¡ ay, el tiempo !...
el que nos traicionó, el que nos traiciona, el que nos hunde, el que nos separa,
el que arranca mi boca de tu boca, el que pasea entre las manos enlazadas,
el que nos asoma a la sima del infierno, y nos roba, y nos vence y nos apaga.

Enlazadas las manos, tu mano que me guía, que enciende la vela con la mía,
que detiene mi lágrima furtiva, que acaricia mi espalda, que sostiene mi vida,
que mi herida sana, mi voz moldea al deseo de tu oído y de tu cuerpo,
tu mano que me ama, que sostiene, que apacigua, que calma, que regenta
la posada cruel de una ingrata despedida.

Enlazada tu mano, mi mano, tu vida, mi vida,
enlazado mi llanto, tu pena, mi cabeza en tu pecho,
nuestra despedida.

Enlazadas las manos, largo espacio, pasillo despejado, tú te marchas,
el golpe de la puerta, mi espalda desangrada, apoyada en madera que agoniza,
que recuerda tu mano, tu último beso, el lanzado, el alcanzado, el perdido,
el que buscaré en el amanecer oscuro, entre las luces perdidas de un beso infinito,
entre el sonido de una fuente lejana, el sonido escuchado y repetido
mientras nuestras manos estaban enlazadas.-