14 sept. 2013

SAMBA, SALSA, MERENGUE Y PASODOBLE... (Reto con Maribel Lirio)

Reconozco yo que no soy muy de ritmo... de ritmo impuesto, quiero decir. "Bailonga" soy como la que más, me gusta bailar, mucho, muchísimo. Me gusta bailar a mi modo, a mi ritmo, a mi forma. Y aclarada la cuestión, después de informar que me gusta bailar, que rompo las normas de los pasos aprendidos, que no me gusta demasiado formar parte de un grupo homogéneo que se mueve al mismo son, al mismo paso, de la misma manera, que luchan por hacerlo mejor que la pareja de al lado, que están pendientes de mover bien la mano en lugar de sentir la música, tengo que hacer una leve observación. Anoche retaba yo a Maribel Lirio, que compartía conmigo la extraña sensación que produce a pobres mortales, observar como son desplazados de la pista de baile común y hotelera, desplazados sigilosamente, sin estruendo, a fuerza de empujones disimulados, porque lo que tienen las parejas que "saben bailar" es que necesitan su espacio y el espacio ajeno, así que, lentamente, se van apropiando de la pista, para ellos, para seis parejas iguales a ellos, que llevan el mismo paso, que hacen los mismos giros, que en la salsa me recuerdan a los bailarines de la serie "Fama", todos acompasados, sin lugar para la improvisación...
Ultimamente los salones de baile de los hoteles se han convertido en un muestrario de lo bien que funcionan las academias de baile urbanas, esas que acogen a parejas, casi todas de mediada y un poco más edad, que durante el invierno se encargan de dirigir cuales son los pasos correctos para el Chá-Chá-Chá, para una Cumbia y para un Pasodoble... A mí lo que me sorprende realmente es que todas, sean valencianas, madrileñas, sevillanas o catalanas, tengan el mismo paso... Y digo yo, si una habanera dos cubanos no la bailan igual ¿en dónde está escrito que esos pasos nacionales sean los correctos?... A mí esto no me quita el sueño, ni me lo quita tener que salir de la pista de baile porque me cansé de recibir codazos, porque yo opté por bailar "La camisa negra" a mi aire...
Una pista de baile de un hotel no es algo exclusivo para los pies enseñados, educados y rigidamente amaestrados en salones danzantes; una pista de baile es un lugar en donde los clientes, TODOS, tienen derecho a bailar a su son, a su ritmo, a divertirse mientras bailan, a no entrar en esa especie de concurso subterráneo que llevan a cabo ocho o diez parejas, que son jueces y partes... No... Eso sí, para ser homogéneos se ha creado el aguagym, que te permite formar parte de un todo compacto, de un grupito unificado... Pero cual no es la sorpresa de que los bailarines expertos, en cuanto se les cambia el paso, en cuanto tienen que hacer otros movimientos y encima dentro del agua, pierden compás... Y ahí es donde llega la venganza de los bailarines libres, porque ellos, los que por las noches son desplazados de la pista de baile, en el agua se mueven a la perfección, son capaces de llevar el ritmo que el monitor impone, sonríen con satisfacción personal, se acercan a la señora que está al lado, a la misma que la noche anterior les empujó porque "estorbaban" en sus giros perfectos, y dan un codacito, eso sí, sin mala intención, solo que les falta musitar con un poco de guasa "En la samba igual me ganas, pero en el agua eres una almirez"... No... Las pistas de baile de los hoteles, por mucho que los imitadores de Ginger Rogers y Fred Astaire deseen, no se han hecho para el pavoneo personal y el "pugilismo danzante", se han hecho para vivir la noche con risas, con giros improvisados, rompiendo la norma, que ya bastante monótono es el día a día el resto del año, como para tener que seguir la monotonía de unos pasos tan perfectos como insulsos... Y esto, aparte de para mi amiga Maribel Lirio, va para mis amigas Mari Tere Alonso y Rosi Castillo, que sin ir a salones de baile demuestran que el duende, el genio, el arte y el ritmo es algo innato y, por suerte o por desgracia, no se puede aprender, solo copiar para desplazar a pobres mortales que deciden bailar en libertad, en las pistas de baile de los hoteles veraniegos...