12 oct. 2013

PILI...¡QUE IMPORTANTE ERES!... (Felicidades a mi gran amiga)


Hoy cumple años, y yo quiero decirle cuánto la quiero... Darle las gracias por estar en mi vida, enviarle un beso enorme a través de unas letras y decirle que, no sé qué me deparará el futuro, pero quiero que en ese futuro, siempre esté ella...

Nos conocimos de "rebote", para "desfacer" un entuerto, para aclarar un tema, porque alguien se empeñó en que nos conociéramos. Y no las teníamos todas con nosotras. Llegamos a tomarnos aquel café como se suele llegar en estos casos, con recelo, con interrogantes, con ciertas dudas...y la pregunta normal "¿cómo será?". Pili me sorprendió, desde el primer momento. Cuando hablar de un tema difícil, cuando aclarar un malentendido no es fácil y te encuentras frente a alguien que te sonríe, alguien que enseguida te abre las manos y el corazón, ayuda mucho a seguir charlando... El café, aquel primer café, se nos hizo tan corto que luego hemos tenido que tomar café casi a diario, siempre que ella visita el pueblo, siempre que ella está cerca... Y cuando no lo está hemos hecho del teléfono nuestro gran aliado; conversaciones eternas, de esas de contar, recontar, reír y volver a reír. Reír mucho. Cuando una persona es capaz de reír contigo y a los cinco segundos siguientes consolar tu llanto, sabes que estás ante la persona correcta. Ya no podría estar sin ella en mi vida.

Pili me enseñó la honestidad. Pili me confesó la maldad. Pili me hizo fuerte para escuchar sin que el alma se desgarrara. Pili pidió perdón después por haber hecho que mi corazón sufriera. Y yo, lejos de perdonarla, la acogí en mi vida. Porque no hay mayor muestra de honradez que vaciar la conciencia, dejarla sin cargos, para que otra persona decida si los demás importan. Pili que en una noche lejana y extraña, en la que yo sufría y estaba inquieta, cogió el teléfono, acudió al gesto de una llamada y aplacó las dudas. Más de cinco años riendo y llorando... Tomando cafés eternos con eternas risas. Sabiendo que hay cosas que ya no duelen, porque lo que tiene el tiempo es que borra las huellas del dolor, o te enseña a dejar lo que no importó nunca tan atrás en el recuerdo que ya ni recuerdas... Ahora somos las que tenemos que ser, estamos las que tenemos que estar. Pili, mi gran amiga, esa en que no notas la diferencia de años. Esa que te llama cuando cree que pueden hacerme daño con una mentira. Esa a la que yo disculpo siempre, porque ella sí se lo ha ganado, porque fue honesta y justa. Y hay quien la honestidad no la entiende, ni la comprende, ni la valora, ni la respeta... La vida, en esos giros insospechados, me trajo a Pili... Es serena, acepta tiempos, ya tiene la edad de la madurez perfecta. Aprendo de ella que los años son una bendición, que se puede llegar a la madurez llena de vida y de color, con risas, con sueños, con decisiones duras y propias. Pili y yo, que jamás nos hemos involucrado en situaciones personales, que sólo nos limitamos a escucharnos y a decir eso tan manido de "Tú haz lo que creas que debas hacer", sin influir nunca. Porque esa es la verdadera amistad. Dejar la libertad al amigo para que decida, aceptando su decisión aunque no la comprendas, aunque no la compartas. Yo recibí de Pili lo que he recibido de mis amigos de siempre, igual, lo mismo; me ha reñido, dicho verdades como templos y ternuras como catedrales, me ha hecho llorar con una opinión dicha con el mayor cariño del mundo, me ha contado camino, le he contado camino, los caminos que se recorren y se cuentan resultan ser más atractivos, porque descubres mientras los narras que viviste mucho, que sufriste mucho y que estás viva... No quiero que mis amigos me den su sangre, para eso hay donantes anónimos y generosos, quiero que mis amigos no sean anónimos, quiero ponerles cara, que me presten sus hombros para llorar, sus bromas para reír y su decencia personal. Quiero que mis amigos sean como Pili, y los que tengo en mi vida lo son, por eso están donde están. Y hoy Pili celebra su cumpleaños. Y nos reiremos con los mensajes de felicitación, hoy está feliz, está con su familia, se tomará una copita en su honor porque se lo ha ganado. Y yo hoy me alegro mucho de que un día, lejano ya, en un verano caluroso, se tomara un café conmigo, mirara conmigo la vida desde sus ojos azules y su melena rubia, me hiciera sonreír mientras yo me emocionaba, me cogiera la mano y me dijera "Eso es lo que hay"... Porque, sencillamente, de eso se trata, de que eso sea lo que haya, siempre, pero que haya algo, que haya generosidad, sinceridad y fidelidad... y respeto, sobre todo el respeto que aprendes con la edad. Me ha enseñado que hay que pedir el mismo respeto que se da, que hay que dejar que la vida imponga sus tiempos, que cada persona tiene los suyos, que hay un momento para el adiós, que el adiós no siempre duele, que la tranquilidad la consigues si estás en paz contigo misma, que el recorrido es largo y nunca se sabe lo que habrá detrás de una esquina. Que nadie merece lágrimas cuando puso cepos en tu caminar... Y a vivir... Sobre todo, Pili me enseñó a vivir, porque Pili, ante todo, es VIDA... Felicidades, querida amiga, sé que ya puedes leer esto en tu nueva cuenta de facebook y entenderás que lo que importa al final, querida Pili, es quién estuvo en tus malos momentos...quien cayó tus miserias y proclamó tus alegrías, y tú de esos, a tu lado, tienes muchos... Felicidades siempre, por ser ejemplo de lo que debe de ser una amiga....