13 oct. 2013

LA ENTREVISTA QUE PUBLICÓ WADI-AS INFORMACIÓN... (Respuestas desde el corazón)



ENTREVISTA A ENCARNI BARRERA FERNÁNDEZ
Autora de “LAS MANECILLAS DEL RELOJ”

ü  ¿Llega usted a Guadix sin nadie conocido?
-No del todo. Cuando decido “invadir” Guadix me apoyo en una amiga de Solera, que vive aquí desde hace tiempo, ella me acompaña a las librerías, me informa de las direcciones; hace un poco de Lazarillo. Siempre es muy bonito compartir la experiencia de presentarme estando acompañada por gente cercana y conocida.
ü    ¿Cómo se presenta a sí misma una escritora?
-Se presenta con mucho miedo, con mucho respeto, intentando defender de forma honesta un trabajo, intentando explicar el contenido del libro. Una escritora, un escritor, cuando es desconocido, es su propia tarjeta de presentación, y tiene en sus manos el futuro de su trabajo, el convencer, el enganchar al librero…Es algo muy bonito, porque si todo va bien, la primera presentación ante un librero es básica para posteriores trabajos.
ü  ¿Qué hace una montejiqueña/huelmeña en la comarca accitana?
-No es tan raro, como bien dices soy montejiqueña, Montejícar, en algunos momentos con algunas empresas y algunos organismos, ha dependido de Guadix, es una localidad ésta, cercana kilométricamente, somos parte del Reino de Granada. Jaén me abrió puertas, muchas localidades siguen abriéndolas, y tenía la espinita de que Granada se me resiste, de que es menos receptiva, así que pensé en Guadix por proximidad, por importancia, tenía conquistadas Motril, Almuñecar, Granada y Santa Fé, ¿por qué no Guadix? En cuanto a Huelma, mi pueblo de adopción, está a menos de una hora en coche, era un bonito reto, cercano, próximo y de paisanaje.
ü  ¿Por qué escribir y no pintar, esculpir o…cualquier otra actividad?
-Escribir me da vida, para la pintura soy una negada, me gusta el arte, cualquier forma de arte, pero reconozco que la pintura no es lo mío, la escultura sería un riesgo, puedo ser peligrosa con un cincel jajaja. Yo era de las alumnas que ante una redacción no veían el momento de terminar, pero que temblaba en clase de dibujo artístico, la música me emociona y la vida me negó una voz bonita y un oído afinado. La escritura ha sido mi pasión desde pequeña, es una terapia estupenda para descargar tensiones. La escritura porque el gusanillo interno me lo dicta, simplemente.
ü  Escribe prosa  ¿poesía también?
-Escribo poesía, prosa TAMBIÉN, jajaja. Yo soy de poesía, he escrito poesía desde que tengo uso de razón. Es extraño, un amigo poeta, Juan Leiva, cuando terminó “Las manecillas del reloj”, al hacerme su reseña, me dijo que yo había escrito una poesía en prosa. La narrativa me gusta mucho, pero la poesía me llena el alma.
ü  ¿Qué le mueve a crear un mundo, unos personajes, una trama…, un relato corto o una poesía?
-No sabría decir el motor cuál es. Mercedes Rueda, escritora linarense, en mi presentación en Linares, me dijo que nada se crea, todo se recrea, puede que sea verdad. En literatura todo está inventado, se trata de contar una historia, de narrar una historia. A mí me mueve la posibilidad de vivir mil vidas, de meterme en pieles ajenas, de comprobar hasta qué punto puedo mimetizarme con una situación que, en mi vida real, sería totalmente impensable, contar y narrar micromundos ajenos a mi mundo personal. Una poesía es distinto, al escribir poesía revelo emociones más profundas, más de las entrañas, más mías. El motor creo que debería de ser siempre la propia necesidad de vivir una aventura y disfrutar de su trayecto.
ü  ¿Su pasión por la escritura le lleva a escribir incluso mientras se “cuecen  las lentejas”?
-Jajaja, esa frase es mía, la usé en la presentación en el Palacio de los Condes de Gabia en Granada, luego, Juan de Dios Villanueva, escritor, profesor de la Universidad de Granada y colaborador de Ideal, decidió usarla como título para un artículo sobre “Las manecillas del reloj”, sí, yo escribo siempre que mis personajes me piden vivir, incluso mientras cuecen las lentejas, para escribir lo único que se necesita son personajes que deseen que les des vida, y ellos no saben de horarios; pero mi hora favorita es la noche, soy noctámbula, me gusta escribir con nocturnidad y alevosía, mi hora bruja es esa en que todo está en silencio y los fantasmas pueden vagar a sus anchas.
ü  ¿Qué sueño le gustaría alcanzar como escritora?
-Pienso que yo cumplí ya mi sueño. Yo no escribí para publicar, de hecho “Las manecillas del reloj”, hasta su último capítulo, fueron escritas para ir a parar a un cajón. Y cuando las vi publicadas supe que mi sueño estaba cumplido, pero puesta a pedir uno de esos sueños imposibles escogería ganar el Planeta jajaja, supongo que como todos los escritores españoles, los consagrados y los desconocidos. Pero como digo yo ya cumplí mi sueño, todo lo que venga a partir de ahora lo disfrutaré con toda mi alma.
ü  ¿”Las manecillas del reloj” es su primera obra publicada?
-Sí. No la primera escrita, pero sí la primera publicada. Todo lo escrito hasta ahora duerme plácidamente en un cajón.
ü  ¿Está autoeditada?
-Sí. La autoedición es el recurso que nos queda a los que escribimos sin una editorial fuerte detrás. En España se publican anualmente entre 45.000 y 60.000 libros, España es uno de los países que más publica y menos lee. Las editoriales apuestan a caballo ganador, la literatura hoy por hoy es un negocio, nadie arriesga en tiempos de crisis. Autoeditar es una manera honesta de dar a conocer un trabajo, que sin esa posibilidad quedaría para siempre relegado en cajones.
ü  ¿Dónde está ambientada?
-Especialmente en Montejícar, el paisaje de mi pueblo es el que mejor conozco del mundo. Y es un bonito y desconocido paisaje. Granada, puesto que soy granaina, Alcudia en Mallorca, y el segundo escenario principal, junto a Montejícar, es Sant Juliá de Lória, un pequeño pueblo de Andorra. Tenía que hacer difícil una relación, visité Sant Juliá en cuatro ocasiones, y quedé enamorada de sus paisajes. Un pueblo perdido entre montes en el norte y un pueblo perdido entre montes en el sur, un bonito contrapunto.
ü  ¿De qué trata la novela?
-Es un recorrido por la vida de Laura Sánchez, su vida emocional y laboral, más emocional. Una historia de infidelidad, de desamor, de desencuentros, de relaciones difíciles, de amistad, de enfermedad, de educación. Es una novela de matices, de injusticias sociales, esas que nos llevan a opinar sobre vidas ajenas, desconociendo lo que el alma de los prójimos esconde. Es una historia difícil, una relación complicada, muy actual, muy conocida o escuchada o comentada.
ü  ¿Por qué  la elección de una mujer, Laura, para ser protagonista?
-Yo soy mujer, conozco el alma femenina. Las mujeres creemos que somos distintas unas de otras; no es verdad. El alma femenina se entristece generalmente por lo mismo, sufre por lo mismo, se emociona por lo mismo, pero tenemos un punto discordante, y es que las reacciones no son las mismas. Somos complejas en las reacciones, pero somos muy simples en los motivos.
ü  ¿Tiene Laura algo de Encarni Barrera?
-¡Uf!, todo… Laura Sánchez ha vivido todo lo que Encarni Barrera vivió en muchos momentos de su vida, ha vivido sus recuerdos infantiles, sus emociones admirando sus paisajes juveniles, ha vivido la emigración de su tierra, ha vivido sus valores, sus principios, sus opiniones sobre los comportamientos ajenos, sobre los juicios rápidos y sumarísimos, los que casi siempre están equivocados, pero que pueden destrozar vidas. Hay un impasse entre Laura y Encarni, yo jamás hubiera podido vivir la situación que ella vivió, soy más visceral, más exigente, menos comprensiva, mucho más rebelde, y siempre tuve claro que el pasado no vuelve, y Laura vivió su vida pendiente y dependiente de un pasado que ya se fue.
ü  ¿Qué descubrirán entre sus páginas los lectores de Wadi-as?
-Descubrirán que hay historias que son dignas de ser vividas, con su sufrimiento, con su llanto y con su soledad. Descubrirán que, cuando enjuiciamos una situación, unos actos, unas decisiones, olvidamos que detrás hay personas que sufren, que pueden tener el alma rota por el desgarro que les produce la vida. Descubrirán la generosidad de la amistad, el pragmatismo ante la muerte, la forma de vivir la infidelidad, la manera en que influenciamos a los hijos y el daño que podemos causarles. Descubrirán momentos hermosos, dolorosos, únicos. Descubrirán que quien tiene una vida fácil, quien ha tenido una relación fácil, puede creerse con el derecho de juzgar a quien no la tuvo, y se puede llegar a descubrir lo crueles que podemos ser los humanos con nuestros semejantes. Porque como digo, es una situación que actualmente se repite, que es diana de comentarios y que nos eleva a quienes no la vivimos al grado de dioses con poder para condenar o absolver, y descubrirán que no lo somos.
ü  ¿Qué ha pretendido transmitir con “Las manecillas del reloj”?
-No tengo claro lo que quise transmitir, pero sí que intenté hacer una crítica solapada, un poco entre líneas, para tocar el alma, para que quien lea comprenda que las normas sociales, esas que están escritas en el aire, que se crearon por unos pocos, no son el Evangelio; que cualquier relación, cualquier situación meditada y asumida, siempre que sea por dos adultos, es válida, respetable y honorable. Que, lamentablemente, estar casados no quiere decir estar enamorados, que todos tenemos derecho a ser felices, a buscar la manera de serlo, y a que se nos respete en las decisiones que tomemos. Y sobre todo, en la parte final, que la vida te puede sorprender, que, el destino, es caprichoso, que hay que vivir el tiempo presente porque el futuro es una incógnita demasiado frágil, demasiado lejana.
ü  Esta su primera publicación. Sin embargo, ¿si ha escrito más obras no publicadas aún?
-Sí. Tengo una novela larga escrita, tengo varios libretos de poesía, hay dos diarios novelados, y hubo varios relatos adolescentes que destruí hace tiempo, porque pensé que jamás publicaría, que tenía que renunciar a mi sueño, y que no merecía la pena guardarlos.
ü  ¿Dónde se puede encontrar su novela?
-En Guadix está en tres librerías: Librería Pipper, Librería DMT y Librería Acci-Copias. En cuanto a lugares, está en Granada, Motril, Almuñecar, Santa Fé, Montejícar, Guadahortuna, Domingo-Pérez, Jaén, Úbeda, Linares, Jódar, Villanueva de la Reina, Alcaudete, Alcalá la Real, Huelma, Cambil, Belmez de la Moraleda, Cabra del Santo Cristo, Campillo de Arenas, Córdoba. Ha viajado a Málaga, Madrid, Barcelona, Valencia, Castellón, Sevilla, Navarra, Mallorca, Argentina, Alemania, Francia, y a lugares diversos, ya que fue regalo de Navidad para gentes de fuera, me ha sorprendido la cantidad de gente que me lo pedía directamente, porque a sus ciudades no había podido llegar. Y está pendiente de estar en otras siete localidades de Jaén, en donde ya están cerradas las presentaciones.
ü  Se ha tomado usted su tiempo para escribir y publicar ¿ha tenido un  buen arranque literario?
-No es que me haya tomado tiempo, es que hasta ahora, por mi trabajo, me fue totalmente imposible centrarme en escribir de una forma serena y más seria. El arranque ha sido de vértigo, la novela tiene nueve meses de vida, va por la segunda edición, que ya está casi agotada, muy poco tiempo teniendo en cuenta que es mi primera novela, que soy una total desconocida, que este no ha sido nunca mi mundo, que era ajena a personas y a medios. Si tengo en cuenta todas estas circunstancias, tengo que decir que estoy muy feliz, muy contenta.
ü   ¿Está teniendo la novela el alcance esperado?
-Sí. Nunca imaginé la respuesta de la gente. Hay lugares a los que no llega, pero gracias a internet, a las redes, a los correos electrónicos, la gente comenzó a escuchar hablar de ella, leyeron las reseñas y comentarios que quienes lo habían leído me hacían a través de mi página en Facebook y comenzaron a pedírmelo directamente. Y estoy muy contenta con el resultado.
ü  ¿Se siente satisfecha con la distribución de su obra?
-Sí. Si se refiere a la aceptación por parte de las librerías, estoy muy contenta, se me han abierto puertas siempre, se me ha aceptado generosamente, se ha publicitado desde las librerías, se ha recomendado. La distribución que hice yo personalmente ha sido igual, me solicitaban la novela y no era ningún problema enviarla. El boca a boca es muy importante, el que esté en bibliotecas municipales es garantía de que llega a mucha gente, no solo a quien la compra. Distribuir no solo es vender, es colocar un trabajo de forma accesible a la gente que quiera disfrutar de él.
ü   ¿Es difícil publicar en estos tiempos de crisis galopante?
-Sí. Ya comenté anteriormente que, hoy por hoy, las editoriales se lo piensan mucho. Son malos tiempos para arriesgar, hay que salvar los muebles. Con esto ocurre que, un escritor que consigue un contrato con una gran editorial tiene asegurados todos sus trabajos, sean buenos, malos o regulares, porque el marketing los venderá todos como obras estupendas, y en ocasiones los lectores leen mucho por la crítica, olvidan que los críticos tienen gustos personales y subjetivos, y que todos debemos de reivindicar con nuestro propio criterio.
ü  ¿Cuál es su siguiente proyecto?
-Hay varios, ahora mismo estoy concluyendo un relato corto para un certamen, nunca participé en ninguno y tenía curiosidad por saber cómo funcionan, así mismo también acudo a otro con un poemario, será mi primer poemario recopilado y ordenado, por decirlo de alguna manera, soy muy anárquica a la hora de guardar poemas y ha sido una verdadera sorpresa, muy grata, poder tener en mis manos una recopilación de poemas míos, registrados, saber que ya son míos, que mis emociones tienen dueña y esa dueña soy yo. Y por otro lado, cuando termine con estos dos, que es cuestión de unas dos semanas, remataré mi segunda novela, quiero intentar que esté en la calle para Navidad, “El infierno cabe en un suspiro” es una novela que me está gustando mucho escribir, me da juego, me cunde cuando comienzo a teclear, y ese siempre es un buen síntoma. Después, cuando todo esto se cierre, me tomaré un tiempo para continuar con un reto personal, “La niña rota”, una novela de post-guerra en Montejícar, algo más complicada, que requiere más energía, más concentración, más entrega, y ahora no le puedo dedicar por completo todo eso.
ü  ¿Qué autores o lecturas han influido en su estilo literario?
-Me gustan mucho las escritoras españolas de los 50 y 60, creo que fueron mujeres que crearon un referente, que hicieron lo imposible posible y llegaron donde nadie pensó que llegaran sin grandes titulaciones, demostrando que el genio y el don de la literatura no es cuestión de aulas, sino que se encuentra en las venas. Y actualmente me gusta mucho Almudena Grandes, Clara Sánchez, Ángeles Caso, Isabel Allende, y muy sorprendida con Luz Gabás, sus “Palmeras en la nieve” son una maravilla. Creo que en ellas Ana María Matute, Mercedes Salisachs, Mercé Rodoreda o Josefina Aldecoa tienen unas excelentes sustitutas. Me gusta la literatura femenina, me siento más cómoda leyéndola, más identificada, pero por nombrar a los varones que me son válidos, Ruiz Zafón, Ildefonso Falcones, Muñoz Molina o Pérez-Reverte.
ü  ¿Cree que los autores veteranos que acaparan el panorama literario pueden suponer un taponamiento para las nuevas generaciones?
-No. Yo creo que quien tapona no son los autores consagrados, sino las editoriales. Tampoco hay que olvidar que cuando una historia llega a una editorial todo depende de quién tenga que valorarla, si a un redactor no le gustan las historias románticas no dará paso a una de ellas, son decisiones subjetivas y muy personales. Los gustos literarios varían, hay estilos diversos, y hay que tener la suerte de dar con un crítico, con un redactor que sea amante del estilo que esté leyendo. Las grandes editoriales no apuestan por noveles, apuestan por quienes ya han vendido, ya sea en papel o en digital, cierto número importante, van a seguro. Ahí los autores consagrados no tienen nada que ver. Aunque sí echo de menos la generosidad de los de arriba, pensemos que un libro es algo que se lee en dos semanas, un escritor no tapa a otro, mi novela se lee y a las dos o tres semanas el mismo lector leerá otra historia, ¿por qué no se puede hablar de un libro ajeno, de alguien que escribe, y darle la oportunidad de ser conocido?
ü  ¿Cree que las escritoras están en inferioridad con respecto a los escritores?
-Para nada. Al contrario. Yo creo que actualmente la literatura femenina supera en ventas a la masculina, no solo ya me refiero a la nacional, Julia Navarro, María Dueñas, Matilde Asensi o Almudena Grandes arrasan. Es difícil encontrar un cuarteto masculino español que iguale sus ventas. Yo creo que las escritoras españolas han demostrado que se puede escribir con fiabilidad histórica, con rotundidad, plasmando igualmente sentimientos, emociones, que los varones en ocasiones omiten.
ü  ¿Algo que quiera añadir?
-Dar las gracias a Wadi-as Información por su generoso ofrecimiento al proponerme esta entrevista. Agradecer a todos los que se han volcado conmigo en esta aventura de escribir, a los varones que me han demostrado que los hombres también saben de “historias de relaciones”, como la mayoría ha catalogado mi novela. Esperar que Guadix y su comarca, me dé la oportunidad de presentarla en directo, de forma amena y familiar, y que los lectores de la comarca occitana se emocionen leyéndola, que conozcan que hay escritoras granainas que escriben mientras se cuecen las lentejas. Muchas gracias.

(Foto que Wadi-as recoge, un momento de mi Pregón en las Fiestas de Montejícar 2013).