25 nov. 2013

INMA FUE LA SORPRESA... (Felicidades para una AMIGA)

Ella es ternura, y voz baja, y risas, y un rostro agradable y amable, y un alma limpia. Es Inma. Inma que llegó a mi vida de rebote, porque consiguió conquistar el corazón del que era amigo, la que consiguió llevarlo al altar, la que le dió hijos, la que comparte con él desde hace mucho tiempo sus días, sus noches, su vida... Inma se convirtió en amiga desde aquel primer beso de presentación, el día de mi boda. Ràpido beso, el día y el momento no permitía demasiada demora en conocimientos personales. Pero hubo tiempo ¡vaya si lo hubo!, Inma que comparte y que escucha, que trabaja y que construye, que acompañó a los amigos de él para ser amiga de ellos, porque así fue y así debía de ser. Inma presente siempre, aún en la distancia, aún cuando no podamos vernos demasiado y se nos olvide llamar, Inma es sencillamente bella... Ella no lo sabe, o hace que no lo sabe; es del tipo de mujeres que no sabe lo que su mirada encierra, porque camina despacio, sin estridencias, y tal vez, desconoce que, en sus cadencias de voz y en sus risas espontáneas, esconde el poder del cariño ajeno. La quiero, quiero mucho a Inma. Le agradezco que me acogiera hace más de veinticinco años como a una amiga más, que haya estado cuando la he necesitado, que me haya dejado compartir su casa y su vida. Le agradezco a él, al que es suyo y un poco nuestro, que la trajera a mi vida. Hay personas que se pasean por las existencias de puntillas, pero dejan el perfume de su persona, caminan sin hacer ruido, pero calan, y ella es una. Sincera y honesta. Inma es viento. De ese que susurra, que nunca molesta, que acaricia y que deja huella, nunca arrastra, sólo empuja suavemente... Sólo sonríe, y eso ya es mucho.
Recuerdos de momentos compartidos, de risas y de confidencias, de alguna lágrima y esa exclamación suya de "¡Tú eres tonta!", que me hace soltar una carcajada pequeña y olvidar, poco a poco, porqué estaba triste, porque dudaba. La amistad no se hace de llamadas diarias, ni de visitas diarias, sino de estar diario, de saber que se habla con alguien que escucha y que trata de entender, tal vez no lo consiga siempre, tal vez no lo comparta siempre, pero basta la mirada limpia de quien entrega cariño.
Inma fue la sorpresa, la amiga que llegó para ocupar un hueco que ni yo sabía que estaba. Hoy cumple años, le prometí que no diría cuántos, ¡que más da!, ella tiene la edad perfecta para ser sonrisa, para ser empuje y para ser AMIGA, con mayúsculas, le prometí no decir su edad, tampoco importa, porque ella, tenga los años que tenga (que son muy pocos), tendrá el alma llena de cariño y los ojos plagados de momentos entrañables... Ella seguirá siendo, ya por siempre, la pieza del puzzle que encajó en mi corazón, felicidades, con todo mi cariño... quiero que sigas en mi vida con tu eterna sonrisa y tus gestos...