27 feb. 2014

ME ENSEÑÓ LA VIDA... (Poesía)

Me ha enseñado la vida a detener mis pasos,
a olvidar mis sonrisas y a repartir abrazos,
a dejar que mis sueños se escondan en esquinas,
a luchar por el mundo que me tocó en la rifa...
Me ha enseñado la vida a lamer mis heridas,
a cerrar puertas propias y a entornar las ventanas,
a escuchar el silencio y a medir mis palabras,
me ha enseñado la vida que la vida es muy larga...
He aprendido en caídas que nadie te levanta,
que nadie se detiene porque estés lastimada,
que nadie entrega flores sin que estés en la cima,
que nadie te da agua sin que tú se la pidas...
Me ha enseñado la vida que los días son duros,
que el verano es muy corto y muy largo el invierno,
que los llantos se secan cuando el viento los roza,
que la risa es fugaz y el camino es muy lento...

Pero aprendí también que hay que apretar los dientes,
y poner la mirada en los ojos de gentes
que luchan a tu lado, que caen y se lastiman,
que piden agua y dan lo que les dio la vida,
que hay quien coge tu mano, y hay quien te acompaña,
que nunca se han rendido y que plantan batalla...
y he aprendido a llorar y a tragarme mis lágrimas,
a coger esas manos y a beber ese agua...
Y he aprendido que el mar se riza con los vientos,
que las flores se secan cuando viene el invierno,
que el sol calienta a todos,
que la lluvia se cuela
entre todas las hojas que trae la primavera...
Aprendí que mi mundo es propiedad privada,
que mis ideas son libres, y libres mis miradas,
y libre el corazón,
amar y ser amada, o amar y no serlo,
porque amor con amor no se paga,
el sentimiento es libre y libre quien lo entrega,
aprendi que quien ama jamás hiere ni pega,
ni daña, ni maltrata,
aprendí a ser muralla y a levantar la cara.

Y he visto muertes cerca,
y he escuchado alabanzas,
y sé que no me importa quien mueva la balanza,
ni quien juzgue mis pasos,
ni quien odie mi vida,
he visto tanta pena como tanta alegría...
Mi edad ya me permite dar los pasos contados,
escoger al amigo a quien quiero a mi lado,
desechar la negrura de espectros sonrientes,
he aprendido a ignorar como ignora la gente...

Y al fin he conseguido que mis noches sean blancas,
que mis días estén llenos de risas infantiles,
que mi mente esté puesta en ojos que me tocan,
y mi horizonte teñido de azules y de grises.
Conseguí amanecer abrazada a quien amo,
dormirme con sus sueños y el roce de sus manos,
y besar unos labios que sé que siempre amaron.-



26 feb. 2014

ADIÓS A PACO DE LUCÍA... (Poesía)

Se quebró la guitarra y apagó sus lamentos,
se nos ha ido Paco, entre sombras y luces...
se ha marchado despacio a celestes dormidos,
y de negro se viste el requiebro flamenco...
 

Se han quedado dormidos esos dedos de nácar,
esas manos que tiemblan entre cuerdas divinas,
se ha dormido ese gesto de desgarro del alma,
y has volado entre nubes en la noche partida
por el rayo que muere y la luz que anunciaba
una mañana inmensa de esa tu Andalucía...

Y han llorado mil ojos, y han gritado mil bocas,
y volantes prendidos de cinturas de avispa 
han parado su vuelo, y han rasgado la aurora,
los tacones sonoros se han quedado sin vida...

Adiós, Paco, hasta pronto... has helado este día,
has puesto crespón de luto a este mes que se iba
ya sin pena ni gloria, ya sin rosas ni espinas,
has puesto un llanto amargo en gargantas que gritan,
entre dos aguas penas, entre dos aguas vidas...

Adiós, Paco, adiós guitarra, adiós a ese sentir pronfundo,
a ese clamor de pueblos, a ese volar de alas,
a esas manos queridas y a ese dolor oculto...

Te has ido silencioso, arrastrando mantones,
arrastrando bordones y arrastrando sonrisas
de andaluces que fueron de tu voz el destino,
de tus manos las notas y requiebro de brisas...

La guitarra se calla, y se calla tu pueblo, 
y se calla tu gente, se estremece tu cielo,
se estremecen tus mares, y suspiran las lunas,
y se cierran tus ojos y se agotan las fuentes.

25 feb. 2014

HA LLEGADO EL INVIERNO A MI VIDA... (Poesía)

Ha llegado el invierno a mi vida,
ese invierno que te cala los huesos,
que destruye la piel y la rompe,
la hace trizas y la deja en el suelo.
Ese hielo que arrasa las cumbres,
que seca los valles y corta el aliento...
ha llegado el invierno a mi vida...
y yo sin saberlo.

Han llegado las nieves tempranas,
los silencios largos, las gélidas horas,
los copos pausados, los vientos del Norte,
la Bruja que cierra mis ojos y olvida mi nombre...
ha llegado el invierno a mi vida...
y yo sin saberlo,
y yo recordando el calor de veranos perdidos,
de bocas hambrientas, de prados y montes...
Cruel invierno instalado en mis pechos,
colocado en mis piernas,
helándome el alma,
dejando desiertos mis labios de besos,
llenándome toda de hielos malditos,
igual de malditos que este cruel invierno...

Se ha instalado el invierno en mi cuerpo,
olvidó primaveras lejanas,
olvidó los floridos rosales,
se perdieron las rosas lozanas,
los muslos al aire, el néctar prohibido,
la saliva dulce en lenguas enredadas...
y yo sin saberlo...
y mi cuerpo reclama tu cuerpo,
y mi piel que no sabe de hielos,
ni conoce estaciones del año..
se ha instalado el invierno en mi vida...
y yo sin saberlo...
 

24 feb. 2014

LA EDAD COLGADA... (Reflexiones de una mujer)

Es terrible el sentimiento depredador que se cuelga, como una araña, a cierta edad en el alma femenina... Pues sí, existe... Esos días hipocondríacos perdidos, esos días totalmente insoportables en los que desearías no haberte conocido, en los que te caes tan mal que ni te soportas cuando te ríes, esos días que te agobian tanto que te llenan de cansancio anímico (ya del físico ni hablamos)... Existe esa edad, yo no lo sabía, me lo habían contado, yo era incrédula, era escéptica... era joven... Hasta que he dejado de serlo, me refiero a joven... Supongo que no te das cuenta de la edad que tienes hasta que adquieres la madurez suficiente para reconocer que nos movemos hormonalmente ¡he odiado hasta la saciedad que me hablaran de hormonas femeninas!... pues existen, "man" que nos pese, aunque queramos creer que no, que es un invento masculino para ridiculizarnos, para ignorar nuestra sensibilidad, para hacer comentarios fuera de tono y para ponernos de los nervios... Existe una edad colgada como una araña que ha fabricado su tela entre neuronas agotadas, no se sabe de qué ni por qué, simplemente están agotadas, se agotan un solo día, ni siquiera eso, se agotan un solo instante, sólo uno... al instante siguiente un chip extraño e invisible las pone en funcionamiento y nuestro ánimo da la vuelta totalmente desconcertando al personal, dejando bocas abiertas por las risas ante la misma broma que una hora antes nos llevo a la histeria de los gritos enfadados y fuera de tono... Dicen que se llama síndrome pre-menopáusico, ese estado que nadie ha visto, que no tiene gráficos de dolor, ni necesita que se coja una vía para inyectar un suero... Ese síndrome que nos lleva a desvelarnos, a llorar viendo "Mujercitas" cuando diez años antes habíamos superado la historia de Louisa May Alcott, que nos hace estar inquietas (¿por qué?), que nos hace vulnerables e indecisas, pequeños matices que no controlamos, que no queremos admitir, porque somos cerebrales, porque somos lógicas, porque es un estado pasional, emocional y nos negamos a creer que algo así nos pueda manejar... pues lo hace... Nos puede gustar más o menos, podemos levantar barricadas, gritar, patalear, pero nos manejará, hasta que las hormonas de turno ganen la batalla, pase el tiempo, se establezcan en un espacio placentero, lleno de sonrisas bondadosas y nos anuncien que pasó la tempestad... Y nos vuelvan sensuales, mujeres maduras sin sofocos, sin mareos, sin vértigos, sin meses llenos de esperas y serenidad vital para continuar un camino distinto, ni peor ni mejor, distinto... Pero mientras tanto llega esa ansiada estabilidad sacaremos las uñas ante la pregunta indiscreta e hiriente de "¿Cómo estás?", porque estaremos seguras de que la han preguntado con un tono irónico, aunque la misma pregunta, la misma persona la formule al día siguiente y le pongamos una sonrisa de oreja a oreja, porque la formuló interesándose por nosotras, y es que, como he dicho, queramos o no, todo va a estar colgado, dependerá de segundos, tendrá como leit motiv el hacernos comprender que somos vulnerables, que debemos prepararnos para decir adiós a una etapa, que tal vez esa etapa no quiera irse y por eso nos ataca de la manera más vil y cobarde, en unas hormonas que habíamos rechazado hasta entonces, pero que tenemos que admitir que son como las meigas, "haberlas haylas", y que, sencillamente, nos están dando paso a otra senda en la que vamos a ser igual de femeninas, igual de lógicas, igual de sexis, igual de mujeres, porque, después de todo... ¿qué son unas pocas hormonas intentando derribar a todo un mujerón?... A disfrutar de los cambios de humor, porque si se asumen y se aceptan pueden ser divertidos... todo está en el color con que se miren...

22 feb. 2014

A ANTONIO MACHADO... (75 años de su muerte).



Estos días azules y este sol de mi infancia..
esta larga agonía, esta muerte macabra,
estas sombras ajenas, y estos pies tan cansados…
Y esta madre querida, y esos cielos lejanos…

Se quedó el agua fría en esa fuente eterna,
en ese patio blanco, en Soria y en Baeza,
se callaron los gritos y lloraron las lunas,
y los álamos tristes ocultaron su angustia;
los gorriones detuvieron sus trinos,
los olivares verdes gritaron al camino
que había muerto Machado tan lejos de su tierra,
sin Guiomar, sin Leonor, sin su Castilla Vieja…

Vociferó el loco, gritó sus mil quimeras,
jamás duró cien años ni la risa ni la pena;
siempre habrá un hombre bueno algo desaliñado
que pagué su comida y pague su camastro,
encontraré el camino que anda el caminante,
me perderé en la tierra negra de Alvargonzález…
La Lola se ha quedado llorando junto al Puerto,
febrero le ha robado a un galán poco apuesto,
maltrecho, muy cansado de luchar contra el aire,
de perseguir estrellas y de cantar Cantares…
Murió el maestro humilde, el hombre taciturno,
nos dejó junto al mar,
con los bolsillos llenos de ganas de volar,
muy lejos de ese patio lleno de limoneros,
muy lejos de esos mares de plata y nazarenos
que cantan su saeta buscando una escalera…
Se nos fue Don Antonio, un maestro, un poeta,
una sombra pequeña paseando Baeza,
un corazón cansado que se murió de pena,
y lloramos su muerte, y esperamos su vuelta,
y se tiñen de luto las letras de poemas…
Se nos fue don Antonio y se instaló la ausencia.

20 feb. 2014

ME HICE FUERTE... (Poesía)

Me hice fuerte al golpe de los vientos,
con lluvias y con palabras que arrugaron mi alma,
me hice fuerte con la crueldad de tus silencios,
con la dureza ruin de tus palabras;
me hice fuerte y lloré la sangre de mis venas,
lloré mis noches, lloré mis madrugadas,
lloré mis esperas, lloré mis penas,
lloré sin tregua hasta quedar saciada
del dolor de tus reproches, de tus iras,
de la indiferencia mezquina de miradas
que llenaron mis rincones de tristezas,
que dejaron mis manos desoladas.

Vacías manos, boca sin murmullos,
labios sin besos, pies sin caminos,
nada de esperanza.


Me hice fuerte apretando puños,
apretando dientes, mordiéndome la lengua;
palabras que no dije, caricias que no tuve,
gritos agolpados rompiendo mi cabeza;
me hice fuerte y decidí vestirme
de azahar de naranjos, de rosas perfumadas,
abrir el estigma de mis manos vacías,
dejar de entregar lo que no reclamabas;
y esparcí por el aire la risa de jardines,
el lícor de mi cáliz, mis años y mis ganas,
decidí batir mis alas y levantar mi vuelo,
y huir de ese amor que tu me racionabas.

Alas que me llevaron lejos, alas blancas,
nubes de firmamentos que cubrieron de olvido
tu cobardía y tu desgana.

Me hice fuerte, tan fuerte que sonrío,
tan fuerte que respiro, tan fuerte que me invento,
me hice fuerte, tan fuerte como el río,
tan fuerte como el junco, fuerte como el almendro;
me hice aurora boreal, me hice amanecer,
me hice firmamento.

Y he dejado de recordar tus iras, de recordar tus gritos...
y supe que me extrañas ahora que estoy lejos.-

18 feb. 2014

LA LITURGIA DE LA ESCOBA... (Reflexiones de una ama de casa)

Víctor Manuel, allá por aquellos tiempos pasados, cantaba en la canción "El cobarde" que vivía "en mi pueblo pequeño, la fé, la alegría, la paz del hogar", pues bien, como yo, yo también vivo en mi pueblo pequeño (relativamente) pero lleno de paz, de alegría (ahora menos por esas cosas de las crisis galopantes que nos azotan) y con hogares manejados por señoras estupendas. Soy de otro pueblo todavía más pequeño que el que habito, en donde también hay alegría y paz hogareñas... Y en el que a toda una generación se nos enseñó "la liturgía de la escoba". Este título a ciertos actos domésticos se lo coloqué yo hace algunos años... hace muchos años... Yo creo que mi generación y cuatro o cinco o diez generaciones anteriores hemos nacido con el estigma de "la escoba" marcada en la frente... y además lo creo firmemente. En los pueblos sureños, serranos, esos que jalonan montes en la Andalucía profunda la mujer tiene (o tenía) que ser "hacendosa", nacemos (o nacíamos) para tener la casa como los chorros del oro, mantener el hogar impoluto, a los hijos como auténticos muestrarios de Nenuco y al marido recién afeitado, lavado y replanchado... Y la muestra fehaciente y definitiva de que una mujer era hacendosa era "el barrido de la puerta"... Barrer la puerta no es literal, las puertas no se barren, se barre la calle a la que pertenece esa puerta de esa casa de ese hogar impoluto en donde ella, la mujer, mantiene el orden... Cuando una niña alcanzaba esa edad casadera, esa edad de ser enseñada e instruida en la "liturgia de la escoba" se la despertaba temprano, se le daba la escoba (posteriormente cepillo) y se la colocaba en la calle, a barrer ese terreno delimitado por la fachada de la casa en la que vivía. Las vecinas daban entonces el visto bueno, se la estaba educando bien, se la estaba haciendo "una mujer de su casa" y sería una buena mujer... sencillamente porque barría la puerta al amanecer, en gélidos días de invierno, en calurosos días de verano, luchando contra los elementos, nunca mejor dicho. Barrer la puerta de la calle, para matizar un poco, es el acto más generoso de una mujer hacia su Ayuntamiento... Pensemos en la cantidad de dinero que un Consistorio se ahorra en Barrenderos y en su mantenimiento si tuviera que gestionar la limpieza de las calles, faena que hacen, primorosamente y ademas desinteresadamente las señoras estupendas, esas que en otoño, cuando las hojas caen y viven cerca de un parque (el caso de una servidora) se arman de una paciencia infinita, recogen las que se distribuyen por doquier a lo largo y ancho del perímetro de su fachada, mientras siguen llegando hojas nuevas arrastradas por el viento otoñal. En verano se riega, para asentar el polvo de la sequedad estival, y luego se barre, para no levantar demasiada polvareda, y luego se vuelve a regar... Lo dicho, una tarea que, si se piensa un poco, es lo más absurdo del mundo mundial, pero eso, señores y señoras que desconocen esta tarea, es ser "una mujer de su casa"... esta frase tampoco tiene sentido, pero es que, en esta faena nada tiene demasiado sentido, esa es la verdad. Y todo porque todavía no nos hemos levantado, escoba en ristre, no nos hemos ido a las puertas de los Ayuntamientos y no les hemos dicho que la calle, esa que barremos, regamos y mantenemos limpia como una patena, es obligación de ellos, porque pagamos impuestos, porque pagamos por metros de fachada, y porque no somos animales que acotan su territorio con agua regada oliendo a limpiador doméstico... Me gusta recordar a mi abuela barriendo "la puerta", y recordar a mi madre... pero desde luego me emociona mucho menos cuando la faena me toca a mí, cuando recuerdo los inviernos, a las ocho de la mañana, la voz de mi madre diciéndome que había que "barrer la puerta", porque mi sueño era superior al afán por demostrar que era hacendosa, que sería una buena mujer de mi casa y porque, sinceramente, me importaba un pimiento lo que pensaran mis vecinas de mi capacidad para mantener limpia una casa... Rechazo profundamente la obligación que se nos dejó en herencia por señoras estupendas, abuelas, madres, suegras, tías, en la que "la liturgia de la escoba" ha sido sinónimo de validez femenina, cuando a la vez se nos cortaban alas, y las que se nos dejaban las usábamos para mover el cepillo dejando claro que teníamos una hacienda que barrer... Deberíamos de pedir un poco de coherencia, si los Ayuntamientos de las grandes ciudades, de los grandes municipios destinan para la limpieza de su localidad una cantidad de dinero, que lo hagan también en los pueblos pequeños, así, las señoras estupendas, no irán detrás de una hoja rebelde en otoño, ni soportarán el frío en invierno, ni se enfadarán con ellas mismas cuando, de repente, tras haber dejado la calle como para una exposición, unos chiquillos tiran bolsas, cáscaras de pipas o rompen un papel, haciendo de su trabajo el motor más poderoso para destruir la autoestima... Resumiendo, estoy cansada de "liturgias de la escoba", prefiero dedicar mi tiempo a algo tan placentero como mirar el cielo, ver caer las hojas y no preocuparme por lo que el viento haga con ellas...

17 feb. 2014

MADRE... FELICIDADES... (Carta a mi madre)

Recuerdo, mamá, aquellos pasos que vigilabas, tus sueños aparcados, si es que alguna vez tuviste alguno; jamás supe de tus ilusiones, porque viviste para cumplir las de los demás. Recuerdo tu mano tapando mi boca con una bufanda, porque si cogía anginas la fiebre se me disparaba, y tú te ponías nerviosa. Te costó mucho tenerme, así que había que cuidarme. Te recuerdo en los días de invierno, cogierndo un hatillo porque había aceituna, aconsejándome que me portara bien con los abuelos, y asegurándome que volverías a la tarde... Y volvías... Recuerdo aquellas travesuras mías y tus riñas, tus enfados, algún azote a tiempo, muy pocos... y tu llanto cuando yo te hacía llorar. No entendía el papel de una madre, ahora ya sí. Ahora entiendo de tus desvelos, de tus silencios y de tus sonrisas. Ahora entiendo lo que duelen las separaciones, lo que sentías cuando te ibas o me iba... Has sido lo mejor que me ha regalado la vida, lo mejor, aunque ahora, por esas cosas de la distancia y este estres que nos embarga involuntariamente llenándolo todo de prisas
no te tenga demasiado cerca, y por esa pelea tuya con las tecnologías no pueda escuchar tu voz cuando quiero... Pero sé que estás, sé que de vez en cuando, los días en que te veo, me llegará tu aseveración sobre mi peinado, sobre alguna ropa, no te gustará algo de lo que lleve, de lo que diga, de lo que haga... Ahora sé que una madre no tiene que entender, sólo aceptar... Has sido la base, fuiste apoyo del compañero que te tocó en la vida, del que todavía estás enamorada aunque él ya no esté. Me has demostrado que el amor no muere nunca, que esos amores de los diecisiete viven siempre, hasta la muerte de los dos... Me has enseñado que los carácteres diferentes pueden amarse hasta el infinito y más allá, me has enseñado que la vida puede estar hecha de penas pero que es bonito llevarlas con una sonrisa y una palabra amable. Me enseñaste que la generosidad no se aprende, hay que nacer con ella a cuestas... Hoy cumples años, cuando tu lúcidez se va evaporando, poquito a poco, pero todavía entiendes que mis pasos no han sido nunca los tuyos, que yo fui rebelde y moriré rebelde, entiendes que soy distinta a ti y eso no es malo... Me gusta cuando te ríes conmigo, me gusta menos cuando nos enfadamos, esas relaciones de madres e hijas tan complicadas y tan sencillas... Me has enseñado la Paz, esa que tú tienes, me has demostrado que no es más feliz quién más tiene, ni quién menos necesita, es más feliz quién sabe que su felicidad está en los que quiere, en la felicidad de los hijos, del compañero; tú has sido feliz cuando lo hemos sido nosotros, cuando viste felices a tu marido y a tus hijas... Soportaste tiempos duros cómo Dios te dio a entender, ese Dios al que adoras, veneras y rezas, en el que confías plenamente... Niña rompiendo el hielo en ríos congelados para lavar ropas ajenas, niña fuera de casa, perdida en un cortijo ganándose el pan, cuando lo que hubiera tocado era estar aprendiendo las "cuatro reglas" que se decía entonces, aprendiendo a leer a deshora y a prisa, porque no te quedaba tiempo para perderlo con libros... Viajes que quedaron postergados, porque cuando se habían planeado la vida te arrebató al compañero que tenía que acompañarte, y sin él ya no te hacían ilusión... Él que se llevó tu risa y tu voz cantarina, que apagó tus coplas y te dejó muda de alegría, y con tu mudez llegó la nuestra... Has sido hija fiel, buena hija, la esposa que guió una casa haciendo milagros cuando los milagros no existen... Me enseñaste que los desprecios duelen, pero se quedan dentro, para que nadie sepa de ellos, has llorado lágrimas de indiferencia, de malos gestos de quien debía de haber besado tus manos y tu frente...No te preocupes, mamá, si Dios es justo, ese Dios tuyo hará justicia más allá de esta tierra cruel en donde te tocó vivir, Él, tu Dios, sabe de tu bondad, de tus plegarias pidiendo por otros, nunca por tí... Madre querida, que me dijiste adiós en un aeropuerto lejano, intentando no llorar para que no llorara yo, sabiendo que mi vida y la tuya corrían paralelas; madre querida, que cortabas uva al otro lado de la viña, junto a mí, ayudándome y haciendome fácil la distancia y el trabajo... Que cantaste nanas de niñas bonitas, a niñas que dormían mal, a niñas rebeldes que respondían con caracter cuando algo no les gustaba... Has sido faro, has sido guía, has sido ese plato caliente que me esperaba cuando mis clases terminaban y volvía a casa... Feliz cumpleaños, mamá... podría contar mil cosas y nunca alcanzaría a decir todo lo que siento, aunque a veces no lo demuestre, aunque tenga errores, aunque tenga fallos imperdonables, aunque tenga ausencias y falle en momentos en que no debiera, tú nunca los tuvistes, tú estuviste siempre, tú no fallaste nunca... No quiero que te vayas jamás, pero sé que si te vas antes que yo, te estará esperando el amor de tu vida, al que todavía recuerdas como si estuviera contigo... enséñame a ser buena, enséñame a ser justa, enséñame cómo se hace para sonreír cuando el alma llora y las penas son mucho más numerosas que las alegrías... enséñame tú, que tapabas mi boca con una bufanda para que no cogiera anginas...

NOMINACIÓN A MI BLOG... MIS NOMINACIONES... (Esto de la técnica)

En un encuentro en Alcaudete conocí a un jovén prometedor, joven promesa, encantador, buen escritor y con el que me rio mucho, sobre todo por algunos de sus enlaces llenos de ironía... Pues este joven estupendo, Javier G. Valverde, ha tenido la osadía y el atrevimiento de nominarme entre sus diez Blog favoritos, así que El espejo de la vida se ha convertido, de la noche a la mañana, en un Blog nominado en la siguiente página
Liebster Awards liebsterawards.blogspot.com.es

14 feb. 2014

DESAMOR... (Día de San Valentín. Carta de la desilusión)

Esta mañana no fue distinta. Una más, de esas en que desperté y le vi a mi lado, como siempre. Y hoy es catorce de febrero, ese Santo especial que regala flores, y joyas, y bombones, que comparte cenas y en que te besan distinto... o eso dicen. Creo que debe de ser verdad porque hubo un tiempo en que también yo disfruté de un papel plateado envolviendo una cajita. Yo fui feliz en aquel tramo de mi vida, cuando todavía pensaba que me quería, ya no lo pienso, ni siquiera me lo pregunto... Me ha dado pena estos días, esa tristeza agotadora que te recorre cuando por una casualidad coincides con otras mujeres en esa tienda en dónde buscan un regalo... Yo ya no regalo, he olvidado la última vez que compré un detalle, olvidé el año, sí que recuerdo que fue la primera vez que no tuve el del trueque normal de este día. Sé que no me quiere, lo sé desde hace tiempo, desde que le descubrí mirando ensimismado en alguna dirección que no era la de mis ojos. Sé que ama a otra, y tal vez ella tampoco tenga un paquete plateado ni una joya ni unas flores, quizás no pueda tener regalos, pero sí tendrá un "te quiero" que él sí le dirá sintiéndolo, convencido de que así es. Hace mucho que no me dice un"te amo", nunca dice te amo, sólo repite mis palabras... Hoy es San Valentín, el día del desamor, el día de los "hay que cumplir", me pregunto cuántas mujeres recibirán un regalo sólo porque la fecha lo requiere, porque si no lo reciben habrá enfados y ellos, los varones, quieren evitar escenas de histéria porque no hubo "pago a San Valentín"... Yo ya no me enfado. No quiero un regalo sólo porque es la norma, porque es lo que se espera... El año tiene tantos días como hojas un árbol en primavera, tiene fechas que deberían de ser inolvidables: el primer encuentro, el primer beso, la primera vez que se hizo el amor, el primer baile, el primer momento en que un abrazo selló el infinito mundo de dos... huimos de esos pequeños detalles y hemos dejado que nos recuerden un día cualquiera, general y generalizado, un día común para todos los mortales, el día en que todos los mortales tienen que saquear floristerías, perfumerías, joyerías, y reservar mesa en un restaurante, porque así lo decidieron otros... Yo ya no... A mí lo que me gustaría sería que él recordara el día de nuestro primer beso, pero estoy segura de que tampoco lo recuerda, ni la primera vez que hicimos el amor, ni el día en que me pidió salir juntos... Y estoy segura de que sí recuerda cuándo vivió todo eso con ella... Lo sé... Las mujeres tenemos un sexto sentido, eso dicen. Ellos no hablan, ellos niegan, ellos esconden, pero nosotras sabemos; mil detalles, aunque me llevara a cenar, aunque él me regalara el mundo envuelto en un papel plateado hermoso y atado con un gran lazo rojo, a pesar de todo eso yo sabría que él no me ama... Hemos adquirido la capacidad de dar valor a lo que sólo tiene precio... ¡cómo me gustaría ser ella!... La que hoy, de alguna manera que él buscará, recibirá ese "te quiero" que no se puede comprar, que sólo vive en el corazón enamorado de un hombre que ya no ama y que daría un mundo por poder dar marcha atrás... No me importa, sé que llegó el desamor, tal vez nunca me quiso, porque he llegado a la conclusión que los grandes amores, cuando son ciertos aman siempre... así pues el mío no lo era, porque él dejó de amarme. Sencillamente está atado a mí, porque por algún motivo que desconozco decidió que así debía de ser. Le he preguntado mil veces si hay otra, me lo niega siempre, le he preguntado mil veces si me quiere, siempre me dice que sí, y yo sé que miente, desvía la mirada, no centra sus ojos en los míos, le cuesta sonreír cuando lo dice... siempre lo dice porque yo le pregunto, nunca sale de su boca de forma espontánea...
Hoy me levanté, le vi a mi lado y supe del desamor... y fui consciente de que hoy muchas mujeres no tendrán consciencia de que no las aman sólo por el hecho de que tendrán un regalo y las llevarán a cenar, no tendrán consciencia de que si miran a los ojos descubrirán que se fue el mundo que tenían enfrente... Hoy fui consciente de que, lamentablemente, "la otra", la que está de más, soy yo...

 http://www.youtube.com/watch?v=sLNhGccpnBA

13 feb. 2014

ENTREGÁNDOME VIDA... (A mi compañero de camino y de recorrido. Felicidades)

Naciste un día antes de S.Valentín y un mártes y trece, de esos negros y de mal augurio... pero creo que desafiaste al destino. Fuiste un niño inquieto, me contaron, nervioso, travieso, con gafas cuando llevarlas en un pueblo era extraño, diana de risas y burlas, delgadito, tímido con las chicas... conmigo también. Cumples años un día antes de S.Valentín, cumples años hoy. Más de medio siglo, cincuenta y dos para ser exactos... Dejaste de ser un niño tímido, me costó mucho que dejaras de serlo, aprendiste a reirte abiertamente con mis bromas, aprendiste que había heridas por tapar y lo hiciste muy bien, aprendiste que el carácter indómito no se doma, sencillamente se aprende que la libertad es un derecho. Aprendiste a amar y enseñaste muy bien cómo hacerlo... Has sido el compañero que necesité, el que me acercaba el agua cuando tuve sed, me empujó cuando me cansé, cargó conmigo cuando desfallecí y me levantó cuando caí... Fuiste el hombro en el que hundía mi cara para ocultar el llanto cuando me dañaron, el silencio que acarició mi pelo cuando todo se me agigantaba... Has sido el padre de mis hijos y hoy cumples años, un día antes de S.Valentín, porque naciste en mártes y trece, pero me has dado suerte... Fuiste un niño que no aprendió la maldad y un adulto que confió en la gente, has sido mi sombra, pero también el timón que manejó mi barco, aunque siempre digas que el timón soy yo, tal vez fuimos los dos, sin saberlo, el timón ha sido nuestra vida juntos, tú cogiéndolo con una mano, yo con otra, guiándolo lo mejor que hemos podido, sorteando iceberg y soportando tormentas, achicando agua, previstos los botes salvavidas por si zozobraba la nave...pero nunca llegó a encallar; las tormentas pasan, sale el sol después de que las aguas arrasen. En ocasiones me descubro recorriendo nuestro camino, mirando atrás, los momentos preciosos guardados, los momentos duros que no se mencionan, las pérdidas familiares, de amigos, las malas noticias, las buenas, las risas y los llantos... A veces te miro y me descubro...y te descubro. Aquel niño tímido que una tarde se me quedó mirando sonriendo, y yo pregunté por qué me mirabas, y bajaste la vista...y se cerraron heridas y se abrió mi boca en una sonrisa... Aquel chico que temía besarme por si me molestaba, que temía que pensara mal (cosas de la educación recibida), que esperó paciente a que yo decidiera mis momentos, que respetó mis decisiones, que no tuvo prisas por descubrir cuando se trataba de descubrir juntos... Y hoy aquel niño cumple años, cincuenta y dos años... Y durante todo ese tiempo ha crecido, formó una familia, ha tenido hijos, uno ya mayor que le llama cuando lo necesita, que sabe que tiene un padre ejemplo y ejemplar; y tu pequeño, que recorre su mundo y su abecedario sentado junto a tí, con tu paciencia y sus enfados infantiles... y me tienes a mí, que te miro y vuelvo a encontrarme, siempre. Tras el tiempo vivido, la libertad otorgada, los acuerdos tácitos y los cumplidos, los que deben de regir una relación lineal, sin demasiados altos ni bajos, aclarando momentos y situaciones, sabiendo lo que se vive y lo que se vivió, sabiendo el camino andado compartido...y sin saber cómo será el camino futuro que se desconoce... Y hoy cumples años; aquel niño delgadito ha crecido tanto que apenas se reconoce en fotos en blanco y negro olvidadas en álbunes familiares, aquel niño ha dado lugar al hombre que ahora, cuando el tiempo ha pasado, siempre me dice que volvería a repetir, el que me enseña que una broma rompe un enfado, que un silencio es la mejor respuesta, que no hay nada tan grave como para una discusión que distancie... Eres la paz y la calma, eres buena gente, de esas personas que miran de frente y guardan las armas, de las que saben que todo pasa, que hay que dar tiempo... Y hoy cumples años, junto a mí, junto a los tuyos, de cara a lo que queda, de espaldas a lo pasado; y abrazarás mi cuerpo y me besarás, como cada día, al llegar a casa, al irte, siempre, durante casi veintiséis años, porque nunca se sabe lo que el destino guarda cuando se cierra una puerta, porque nunca se sabe cuando será el último beso, como tú dices siempre... Costumbres hechas de amor, amor hecho de costumbre, y tus cincuenta y dos años recién salidos al mundo, muchos más por vivir conmigo, y sólo decirte que te quiero... Gracias siempre, por todo, por hacer que me descubra y que me encuentre... pero sobre todo, gracias por no intentar domar un carácter indomable... Feliz cumpleaños,

8 feb. 2014

DEJARE DE QUERERTE... (Pequeño relato)

Habíamos descubierto aquel camino la primera mañana que decidimos escaparnos a la montaña. El coche escaló la carretera, al fondo el valle, las copas de los pinos, algunas casas dispersadas, pequeños  pueblos y el sonido del agua de manantiales invisibles y arroyos ocultos. Paramos en aquel espacio perfecto para respirar, hice unas fotos, se evaporó de mi vista, me quedé como perdida, mirando a todos lados, sentí miedo y caminé hacia la carretera, no veía el coche; no había tardado, apenas unos minutos para hacer fotos al paisaje, para mirarlas y saber si tendría que repetirlas. Tomé notas, me senté encima de una piedra con forma de sillón confortable y anoté todo lo que podía interesarme, y durante aquellos minutos él se había ido...sonreí al ver aparecer el coche por la curva de la izquierda y alcé las cejas, él desde dentro me hizo el gesto de "sube" y respiré tranquila. Me contó que había descubierto un rincón estupendo, que me gustaría mucho, recogeríamos de algún bar cercano unos bocadillos y unos refrescos y nos quedaríamos allí a almorzar. Me gustó el plan. Me recordó que había robado una manta, nos reímos... Y ahora estabamos allí, bajo unos tremendos brazos de madera repletos de hojas imposibles, en un alfombrado de agujas de pinos, sobre un pequeño altozano, alejados de miradas ajenas y curiosas, pudiendo controlar a cualquier intruso que osara acercarse por aquellos nuestros dominios. Era el tercer día que ibamos, nos había gustado la experiencia las dos jornadas anteriores, alejados de las confortables sillas de algún restaurante con camareros pesados o demasiado despistados, que tardaban en atendernos o que no nos dejaban charlar tranquilos, pero sobre todo en donde no podíamos besarnos, ni quitarnos el resto de mayonesa con la lengua del otro, ni dar a chupar el dedo mojado en salsa barbacoa, porque aquellos gestos, en aquellos restaurantes, no estaban bien vistos...
Le escuchaba desgranarme historias lejanas, aquellas que le gustaban, jalonadas de frases que sólo él entendía, y yo, los dos... aquella manía suya de posar su cabeza en mis piernas, los dos en la manta; yo sentada a estilo indio, él tumbado, mirándome desde abajo mientras le recorría el cuello con una brizna de hierba. Me gustaba escucharle. Tapaba su boca con un beso de vez en cuando, pero él no perdía hilo, seguía después de morderme el labio y mirarme sonriendo.... Era una escena de esas bucólicas, que los varones consideran cursis, y algunas mujeres también, esas mujeres que carecen de ellas, que no las tienen pero las envidian, una escena tan de cine que me hacía sonreír, me recordaba a alguna pelicula de los sesenta, porque ahora, en este siglo veintiuno que se nos había instalado, aquellas cosas, a ciertas edades, ya no se llevan... En nosotros sí, en nostros se llevarían siempre, porque se nos habían quedado por cumplir... Pensaba, mientras él hablaba, que no podría contarla a nadie, porque ninguna de mis amigas creería que él pudiera ser así, tan serio, tan duro, tan lejano, tan distante... y porque aquello no podía contarse, me hizo sonreír la posibilidad de narrarselo a Gracia, y seguí escuchándole... Seguían escuchándose los manantiales lejanos y ocultos, los trinos de pájaros escondidos en aquellas ramas fantasmales que nos daban sombra, desde la carretera cercana se oían motores de coches, caía la tarde, me apetecía que me hiciera el amor, allí, en la manta que había "robado", cerré los ojos mientras me miraba y su voz se silenció... Todo pasó tan rápido que fue un segundo perdido entre un tiempo extraño, un reloj de arena que se quedó sin arena, el agua que me anunciaba con su sonido que estaba cerca, una mano que perseguía estrellas bajo una camiseta rosa, unos dedos que bajaban cremalleras obstinadas en resistirse a la evidencia... El viento suave me golpeó la espalda... y el mundo se detuvo en una hora desconocida.

Mi cabeza reposaba en sus piernas, habíamos cambiado los papeles. Ya no hablaba. Acariciaba mi pelo y nuestros ojos se descubrían. De repente aquella pregunta, sabía que me respondería una de sus bromas, una de sus borderías, estaba preparada para recibir sus frases lejanas, indiferentes a cualquier sílaba cursi, yo me reiría, le recordaría que era un borde, él me repetiría que no tenía remedio y todo volvería a su lugar de origen. Por eso, mientras mordía su dedo al recorrer mis labios la solté, pensándola, esperando su chulesca frase de tío duro "Dejaré de quererte cuando mire tus ojos y no descubra el brillo de los míos, y tú ¿cuándo dejarás de quererme?"... cerró los ojos, al abrirlos besó los míos "Yo dejaré de quererte cuando tú ya no me quieras, cuando tus ojos me digan que dejaste de quererme"... Y tuve la certeza de que, para aquella respuesta, yo no estaba preparada...

2 feb. 2014

"DESPUES DE TI LA LUNA".... (Dedicada a Nieves Aguilar, con cariño)



En mi novela "El infierno cabe en un suspiro" hay una alusión a una poesía de una niña de catorce años. Anoche, una lectora, Nieves, me hacía una crítica de la novela; la crítica y el comentario me tranquilizaron, la novela le había gustado, le había hecho pensar... y mencionaba la poesía "Después de ti, la luna", que sirve como título a uno de los capítulos... Esa poesía existe, se escribió cuando su autora, yo,  tenía catorce años. Es una poesía simple, de una adolescente que comenzaba a tener constancia de que el sexo masculino existía, de que los chicos mayores eran atractivos, y de que, además, jamás se fijarían en una niña tan joven... ya entonces las chicas sabemos que, normalmente, a los dieciocho los chicos se fijan en otras "virtudes" femeninas... Pero aún así yo escribí aquella poesía... Cuando decidí incorporar el tema del pasado a la novela recordé la poesía, sabía en dónde estaba guardada, y sabía que no era buena, pero me servía, porque sólo iba a colocar dos versos... Anoche, Nieves, me preguntó por "Después de tí la luna", le conté la historia, a ella sí, y le dije que, efectivamente esa poesía existía... Ella me dijo que le gustaría leerla completa, y yo le prometí que hoy estaría en mi Blog... Se la dedico a ella, cuando alguien lee despacio, cuando es capaz de hacerse y hacerte preguntas, cuando es capaz de no comprender algunas situaciones pero sabe que son posibles, es señal de que leyó bien... Escribir, a veces, no es sólo narrar una historia de personajes definidos y delineados, es dejar que el lector otorgue la personalidad que considere a cada uno según su propio criterio, que interactúe con quien escribe, es más divertido para quien lee y más instructivo para quien escribe, porque deja abierto un abanico de defectos y virtudes, de preguntas sin respuesta... Pues bien... Aquí tiene Nieves, como regalo, una poesía escrita hace treinta y cinco años... por una niña. Espero que le ponga una sonrisa y le guste, porque esta fue la poesía que "Ana" escribió a "Víctor" y que él jamás pensó que pudiera ser para él... Con mi cariño, por la niña del uniforme azul marino, la capa y la boina a juego... y los horribles zapatos negros que caminaba siempre en grupo...


DESPUES DE TI LA LUNA.-.


Después de ti, la luna,
la que envuelve mis sueños al dormirme,
y me trae el recuerdo de tu rostro,
el que no alcanzo a ver, pues se resiste.
Después de ti, la luna,
justiciera, orgullosa y tan lejana,
despues de ti las sombras de la noche,
las sombras negras, las sombras que me amarran
y esta edad que no me deja perseguirte,
que te aleja de mi luna deseada.
Y sé que otra luna ilumina tus miradas,
y se cuela entre cristales a tu lado,
y no sabes que existo, ni me llamas,
ni sabrás de mis besos en tus labios,
ni sabrás de mis manos en las tuyas,
y mi luna jamás será tu luna,
pues mis años jamás serán tus años.
Despues de ti, mi luna silenciosa,
los pasos que persiguen otros pasos,
que vigilan tu sombra entre rincones,
y que sueñan con dormir entre tus brazos,
y no sabes que vivo por tu luna,
y no sabes que sueño con tus ojos,
y después de ti la luna,
y después de tí mis sueños rotos. -