31 ene. 2014

CERRANDO PUERTAS... (Reflexiones personales)

Hay días absolutamente nítidos, no por el color del cielo, no por la tranquilidad personal, sino porque, en un momento, en el trayecto de una mirada y el leve tiempo en que se parpadea descubres que estas cerrando una etapa. Descubres que has dado tiempo, que has tenido paciencia, que has hecho lo que debías, callado lo que sabías, ignorado lo que dolía y meditado lo que habías ido aprendiendo, conociendo y adquiriendo... Cuando toca cerrar una etapa siempre miras alrededor, hacia atrás, a los lados...pero sobre todo hacia adelante. Porque al mirar atrás descubres que nada te aportó la etapa vivida, que nada te enriqueció, que nada te regaló, que nada se compartió... Ha sido de esas etapas "parásitas" que digo yo, es decir, que ha estado en tu vida alimentándose de ti, chupándote la energía, haciéndote creer que era buena, que era una etapa rica y por tanto te regalaría valores y principios que no conocías... con el caminar del tiempo se va descubriendo que nada nuevo bajo el sol, que en definitiva todo es una rueda que gira, que se ven los mismos paisajes, que no se descubre ni una hoja nueva, y que te has hastiado profundamente, que te aburres soberanamente, que la ironía te hace crear muecas que ni sabías que existían en tu registro, que la memoria es corta, la crítica malévola, el sentimiento del egoísmo profundo... descubres susurros ajenos que no conocías, que nos has alentado, baldías manos lanzadas en ayudas, baldías palabras de cariño, siniestros puntapiés suaves y mezquinas sonrisas...¡cerrar la puerta!... El refranero español, al que soy adicta, recuerda eso de "Más vale solo que...", y una noche, dando vueltas por mundos extraños descubres que lleva razón... No hubo valores nuevos, ni principios sanos, descubres que nada fue, que hay quien disimuló ser... ¡Cerrando puertas!... cerrando etapas... Llegamos a una edad en que, si somos sinceros con nosotros mismos, descubrimos que nadie es indispensable, pero sobre todo que ni siquiera es necesario... Una amiga mía, de esas de siempre, un día hablando de cerrar ciclos me decía que lo peor que te puede pasar es creer que no puedes caminar sola, y me hablaba del ritmo, si caminas sola vas a tu ritmo, acompasas la respiración a tu necesidad, no tienes que acomodar tu paso al que está a tu lado, no tienes que sonreír por compromiso si te habla, no tienes que afirmar por complacencia si no estás de acuerdo...porque, después de todo, cuando la caminata termina vuelves a casa, cierras la puerta, te quedas sola y si haces repaso del camino descubres que nada te aportaron esos pasos, que nada descubriste que no supieras, que en nada aumentó tu conocimiento... Terminar etapas que se alargan innecesariamente, ver árboles nuevos, porque ver siempre los mismos, en el mismo recorrido de una rutina cruel y vacía no llena el alma ni con tan solo un gramo de nueva y especial experiencia... Hay noches claras que reflejan de pronto mezquindades, y hay palabras recordadas que te hacen sonreír con irónico desprecio hacia uno mismo, ese que te grita "¡Te empeñaste tontamente, te lo dije!", y te miras en las sombras de la nebulosa de los sueños, en el medio segundo que va desde la vigilia al estado de Morfeo y decides que ¡YA!... Cerrando puertas que dejaron a la vista una ilusión que no era, un oasis inexistente... cerrando etapas, cerrando ciclos... abriendo el alma a lo que realmente vale la pena, sin fuegos fatuos, sin mezquindades, sin ruindades, sin ese egoísmo solapado en sonrisas y en palabras de cumplido que ni sienten ni padecen... cerrando ciclos inútiles, que están vacíos y que intentan vaciar a los demás...
Hay días absolutamente nítidos... nieva y llueve, pero la claridad mental, esa que es indispensable, es tal que me asombro... Mi abuelo Jacinto, que era bueno y era sabio, un día mientras lloraba por una decepción juvenil de esas infinitas, me dijo despacio "Aprende a dejar de lado a quien no te coge la mano cuando te has caído, a quien te pisa si estás en el suelo"... Buen día para mirar tras los cristales y comprobar la limpieza de la lluvia...